Se fueron las lluvias pero sigue el agua en el centro comercial de Los Hornos

Varios comerciantes de 63 y 137 no solo todavía sufren las consecuencias del temporal, sino que además piden por la reparación de una enorme pérdida que está causando estragos.

Luego de lo que significó el cierre de verano más lluvioso de los últimos años, el sol ganó protagonismo durante la jornada del jueves, permitiendo que muchas familias de la región pudiesen comenzar a recuperar parte de la rutina diaria. Sin embargo, en Los Hornos, un grupo de comerciantes que forman parte del paseo comercial que tiene esta localidad sobre la avenida 137 dejaron en evidencia el malestar que les generó observar cómo el agua sigue presente en la esquina de 63, debido a una enorme pérdida que no llegó a repararse a lo largo del verano.

“Cada vez que llueve sentimos que el agua puede entrar a los negocios. Cuando llovió fuerte durante el mes de febrero a nosotros se nos metió por el fondo porque no termina de drenar rápido en la cuadra”, expresó una de las empleadas de un negocio de ropa que está a metros de la esquina de 137 y 63.

En este lugar también está una histórica perfumería y a diario suelen transitar muchas personas entre las veredas rotas y las vallas de madera que se pusieron para evitar que haya accidentes con los peatones.

Los vecinos y comerciantes observan con resignación que deje de llover, ya que el problema con el agua sigue existiendo en esta parte de la ciudad. “Hace más de dos semanas que no tenemos agua. Entonces, una empleada que está más de cuatro o cinco horas en el negocio no puede usar el baño porque los inodoros no tienen agua para limpiarse”, expresaron una de las zonas más reconocidas de Los Hornos, en donde los comerciantes suelen pagar al día los impuestos.

Por un lado, ABSA delegó cierta responsabilidad en la municipalidad de La Plata por la reparación de los caños subterráneos que provocan la pérdida y el desperdicio del agua. Sin embargo, desde el área de obras de la comuna alegaron conversaciones con la empresa que tiene la concesión del servicio, pero hasta el momento solamente se ha dispuesto de un vallado de madera en la esquina para intentar señalizar las veredas más afectadas, incluso en la puerta de un reconocido local que vende papas fritas.

“Necesitamos que vuelva el agua a las casas y los negocios y al mismo tiempo que se puedan reparar las veredas y los caños”, recalcaron en la zona.

Si bien ayer arrancó el otoño, hay viejos y conocidos problemas que siguen afectando a varios comerciantes de la ciudad.

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