ENTREVISTA EXCLUSIVA

Agustín Sullivan: “Soy detallista porque me apasiona mi trabajo”

Dueño de una importante carrera que comenzó con el consagratorio rol de Sandro en la miniserie dirigida por Adrián Caetano, ahora el actor reparte su profesión entre el teatro, el cine y la televisión.

Desde hace una semana Agustín Sullivan es uno de los protagonistas de Te quiero, sos perfecto, cambiá, co­media musical que se presenta en el Teatro Astral de Buenos Aires, de miércoles a sábados, con dirección de Ricky Pashkus y la actuación de Laura Oliva, Florencia Otero y Roberto Peloni. Diario Hoy dialogó con el intérprete para saber más de la vuelta a los escenarios y sus próximos proyectos.

—¿Cómo es volver al teatro? Estabas con ¡Hello Dolly! cuando se decretó la cuarentena ¿verdad?
—Sí, estábamos haciendo ¡Hello Dolly!, nos estaba yendo bárbaro, el show estaba buenísimo y de golpe surgió la pandemia, que nos excede a todos, y un día que estábamos con dos funciones, entre función y función nos dijeron hoy es la última, cada uno a su casa, vino esa primera cuarentena rigurosa de dos semanas y yo pensaba que se iba a extender máximo dos meses, pero fue todo el año. Aproveché el momento para pensar por qué nos pasan las cosas, me conecté conmigo, escribí, vi mil series, leí, vi películas, utilicé el tiempo para todo aquello que tenía ganas y nunca tenía tiempo, descansé y pasé por muchos estados.

—Fue tanto tiempo que uno ya ni recuerda esos cambios…
—Eso es muy loco porque yo creo que hace dos semanas fue que nos dijeron que no había función y se pasó todo el año, muy rápido.

—¿Tenias planificado todo el 2020?
—Sí, con ¡Hello Dolly! y con otro proyecto también, y también el verano 2021, pero con la pandemia se modificó absolutamente todo y por eso surgió la propuesta de Te quiero, sos perfecto, cambiá, y estaba disponible, cuando me llamó Ricky Pashkus leí el guion y me gustó, me divirtió, me encantó, me pareció un muy buen espectáculo, con canciones muy lindas, está bueno lo que denuncia y me parece que es una comedia muy divertida.

—¿Habías visto las puestas anteriores?
—No, y me pareció divertido hacerlo para un año y difícil y raro para todas las personas, muchos enfermaron, otros murieron, gente sin trabajo, no alcanza la plata, y es interesante esta propuesta teatral para ir al teatro presencialmente y divertirse, sin pensar en nada y pasarla bien. Eso es lo que propone, más allá que sea un espejo de muchas situaciones de diferentes parejas, desde el respeto y el humor, como espectador la elegiría como obra.

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—El teatro que vuelve, el comercial, son más que nada comedias, como para descon­tracturar…
—Sí, y además hay un estricto protocolo, para los espectadores y para nosotros, por lo que si alguien tiene miedo de ir al teatro tiene que saber que es muy difícil que se contagie, si respetas el distanciamiento, usas alcohol, barbijo, no tocás nada y no te llevas la mano a la cara, es seguro. Los espectadores estarán en las butacas lejos unos de otros y arriba del escenario también está el cuidado y en el teatro se armó todo para recibir a la gente con cuidados, respeto y responsabilidad. Somos una sociedad, vivimos en grupo, en comunidad, y si no cumplo con algo es malísimo. Estoy muy contento porque los ensayos son buenísimos, el elenco, la música, el grupo es buenísimo y la obra es muy linda.

—¿Te gusta transitar la comedia musical? El gran público te conoce por Sandro, la serie, pero ya hiciste cosas completamente diferentes en Trópico, de Sabrina Farji y en La muerte no existe y el amor tampoco, de Fernando Salem…
—Sí, me encanta, y hacer musicales es el segundo, después de ¡Hello Dolly!, me gusta la música y me divierte, actoralmente le pongo la misma pasión a todo, en vez de decir las cosas hablando lo decís cantando, me divierto, me gusta, y la música te lleva a lugares emocionales como si fuera magia, trabaja con eso. Estoy bien y estoy contento, y tengo fonoaudiologa, profe de canto, me preparo mucho.

—¿Sos crítico con vos mismo?
—En teatro no me puedo ver pero sí soy muy detallista, demasiado, me grabo, me escucho, pienso qué hacer en escena, cuando filmo imagino lo que sigue. Soy detallista porque me apasiona mi trabajo, me meto, pero lo disfruto muchísimo.

—Cumpliste años el último día del 2020, ¿qué tuvo de diferente en un año que nos marcó a fuego a todos para siempre?
—Vi hace poco Soul de Disney, que habla de valorar y disfrutar el momento que uno está viviendo y que en teatro y la actuación se habla mucho de eso, el aquí y ahora, pero hay que trasladarlo a la vida, respiro, veo el cielo, siento el viento en la cara, veo una buena peli, duermo, me acuesto y tomo una buena siesta, me gusta comer, como, en este año que nos aislamos el ir a la plaza tomo otro sentido, para ver a un amigo, amiga, amigue, familiares, el 2020 nos hizo valorar más el momento a momento. Cumplir años el 31 de Diciembre me gustó siempre.

Entre una ascendente, exitosa y ecléctica carrera

 

—Viendo tus últimos roles, ¿estás buscando contrastes entre los papeles que te tocan?
—Cuando el personaje más distinto a mí es, más me divierte hacerlo y me apasiona transformarme, buscar otras maneras de hablar, la voz, el cuerpo, miradas, me gusta ser actor para vivir otras vidas que en mi cotidianeidad no vivo, trato de comerme el viaje y armar distintos comportamientos si lo requiere el guion y el director me deja. Gracias a Dios después de Sandro me han llegado roles diferentes, y el trabajo es con el director y luego vas sumando otras áreas. Es un gran trabajo en equipo.

—Además del teatro, ¿tenés más proyectos para el año?
—Con Anahí Berneri grabamos el piloto de una serie semanas antes de la pandemia para rodarla en 2020, pero se detuvo por todo esto, pero no sé cuándo se activará, espero que pronto porque estaba buenísimo. Yo creo que cuando se solucione la pandemia, es tantas las ganas que tenemos de que todo salga bien que así será, en cualquier área, por unidad de la humanidad, yo creo eso.

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