ENTREVISTA EXCLUSIVA

“Con El hijo eterno estamos haciendo un trabajo alucinante de adaptación”

En diálogo con diario Hoy, Michel Noher contó cómo vivió el estreno de La unidad, la exitosa serie española que se vio recientemente, y cómo se prepara para hacer el éxito teatral vía streaming.

Siguiendo los pasos de su padre, Michel Noher interpretó una infinidad de personajes en televisión, cine y teatro. Artista de perfil bajo, parece seleccionar minuciosamente cada uno de los proyectos en los que se embarca, y se convirtió en un respetado artista que deja que sus trabajos hablen por él.

El 2020 era sumamente promisorio: tenía previsto viajar a España para el estreno de La unidad, la serie policíaca, y continuaría con la exitosa obra que lo tiene como único protagonista, El hijo eterno. Pero la pandemia modificó sus planes y él se adapta para poder seguir haciendo lo que más ama: actuar.

—El jueves 22 te vas a presentar en streaming con El hijo eterno, ¿cómo surgió hacerla bajo esta nueva modalidad?
—Nosotros estábamos por presentarnos en el auditorio de la AMIA con la obra cuando empezó todo esto. Como no pudimos hacerlo, se nos ocurrió ofrecerla grabada, porque la teníamos filmada de cuando la hicimos en el Cultural San Martín. Fue un éxito, hubo más de mil personas que la vieron de esa forma. A partir de eso y de la respuesta del público, surgió el deseo de hacer algo pensado para el formato streaming, porque todos sabemos que no es ni teatro, ni cine, ni televisión, sino que es como un híbrido y teníamos ganas de explorarlo. El Teatro Roma nos hizo la invitación y sentimos que era la oportunidad para hacerlo y nos embarcamos en el proyecto. La verdad es que estamos haciendo un trabajo alucinante de adaptación, porque si bien es la misma obra, está encarada distinta. Si alguien la vio antes, ahora va a ver algo totalmente nuevo, estoy trabajando con muñecos e interactuando con la cámara. Estamos muy contentos con lo que está apareciendo así que tenemos ganas de compartirlo y ver cuál es la devolución. Es una mezcla entre el teatro y el cine, pero es en vivo, entonces es como si fuera un gran plano secuencia con muchas cuestiones poéticas que nos permite la idea teatral y la súper cinematográfica.

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—Es una obra muy particular porque habla de amar y aceptar al otro más allá de sus diferencias. En este caso particular habla de un padre y su hijo que tiene síndrome de down, pero el nudo de la cuestión puede puede extenderse a todas las relaciones humanas…
—Totalmente. Esta cuestión de ver al otro y realmente amarlo, sino uno se queda amando una idea de la otra persona que no es la persona. En ese sentido se vuelve totalmente universal. Creo que de un modo u otro, la pandemia nos modificó a todos. Lo que me pasó al releer y reinterpretar el texto desde este lugar, fue que me di cuenta que más allá de esta cuestión que tiene que ver con amar a un otro, también tiene que ver con aceptar las circunstancias de la vida. En mi caso, al comienzo de la cuarentena estuve bastante enojado porque tenía el estreno de La unidad en España y me costó mucho entender que no iba a poder viajar. Sin embargo, hoy estamos buscando el modo de comunicar mejor la obra y de hacerla de una manera específica para la circunstancia que estamos viviendo; y justamente a partir de eso estamos descubriendo cosas alucinantes. En ese sentido a veces la vida se vuelve medio poética también.

—Además, después de tantos meses, debe ser un alivio poder volver a trabajar y hacer lo que amás, aunque sea vía streaming...
—Ni hablar, uno no deja de ser actor por las circunstancias. Al fin y al cabo, el teatro es comunicación; entonces volver a pensar cómo podemos comunicarnos, está bueno; y en esa búsqueda vamos encontrando algo muy novedoso sobre el material.

—Dijiste que de una u otra manera la pandemia nos pegó a todos y recientemente escribiste algo así como que no se sale de una pandemia sin ser distinto, ¿en tu caso qué tan distinto salís?
—Creo que mucho, pero es muy difícil darse cuenta en el momento. Uno va viviendo y adaptándose a las distintas circunstancias, y recién en retrospectiva puede ver quién era antes y quién fue después... Quizás cuando uno ya es un tercero. Pero sin dudas me modificó. Si al principio de la cuarentena me preguntaban si quería hacer una función vía streaming de El hijo eterno y pensar en adaptar toda la obra a este formato hubiera dicho que no, y hoy en día es algo que me parece alucinante, que estoy disfrutando mucho y que me encanta poder ofrecerlo.

—Hoy hablaste del estreno de La unidad, ¿qué nos podés contar de la serie y de Marcos, tu personaje?
—La unidad es una serie que a mí me gusta mucho y que puedo verla cómo espectador. Es la primera vez en mi vida que me pasa una cosa así, de verla y olvidarme que estoy ahí para disfrutarla. Tiene algo trepidante, como que todo el tiempo están pasando cosas, me identifico con todos los personajes y quiero que les vaya bien. En cuanto a mi personaje, fue genial encarar a Marcos porque tiene muchas aristas, colores y posibilidades. Es un tipo súper eficiente, el mejor de la brigada, y al mismo tiempo tiene un corazón enorme y un deseo de cuidar a su familia, una cuestión con el deber muy fuerte... Siento que es un personaje de esos que cuando te tocan son un poco un regalo porque son muy ricos.

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