Un divorcio de emergencia

En plena pandemia, la ruptura entre Mary-Kate Olsen y Pierre Olivier Sarkozy aconteció en los peores términos

Durante unos años, la actriz Mary-Kate Olsen y el banquero francés Pierre Olivier Sarkozy mantuvieron un matrimonio estable. Convivían en Nueva York y la vida transcurría sin mayores sobresaltos. Sin embargo, por maltratos y diferencias irreconciliables, la rubia solicitó recientemente un divorcio de emergencia ante los tribunales correspondientes que cumplen guardias mínimas por la expansión del coronavirus y el operativo sanitario que requiere el cumplimiento del confinamiento obligatorio de las personas en sus casas. De esta manera, no están aceptando solicitudes de este tipo, ya que solo atienden trámites de suma urgencia.

Ahora, el hermano del expresidente francés ordenó que la intérprete abandone la vivienda que alquilaban en común, un departamento majestuoso en Nueva York, lo que desató una guerra mediática al intentar desalojarla por la fuerza.
En este contexto, los abogados de la diseñadora de moda solicitaron una videoconferencia para que un juez dictamine la sentencia de divorcio y la prórroga para que la mudanza se realice más adelante por obvias razones ante la cuarentena imperante.

En este sentido, la propia actriz manifestó su preocupación por las pertenencias que alberga en la que fuera su casa y teme que su excónyuge pueda eliminarlas o desaparecerlas porque querría rescindir el contrato de arrendamiento antes de tiempo. Asimismo, pidió que se asegure todo lo que fuera de su propiedad hasta que puedan dirimir el conflicto ante la ley.

Vale mencionar que Mary-Kate Olsen y Sarkozy se conocieron en el 2012, y tres años después ocurrieron sus nupcias en una ceremonia pequeña que solo tuvo 50 invitados.

Luego decidieron convivir bajo el mismo techo con los hijos adolescentes, Julien y Margot, que el empresario tuvo en su primer matrimonio con la modelo de Alta Costura Charlotte Bernard.