CULTURA

William Burroughs, el escritor que se convirtió en referente de los rockeros

Fue uno de los integrantes de la Generación Beat. Mick Jagger, Patti Smith, David Bowie, Lou Reed, Kurt Cobain y Frank Zappa reconocieron su influencia.

Nació el 5 de febrero de 1914, en Missoury, Estados Unidos. La holgada situación económica de su familia le permitió estudiar Medicina en Viena. A los 24 años volvió a Norteamérica para cursar Letras. Consiguió una beca para estudiar en la universidad mexicana la historia de mayas y aztecas. En 1953 regresó a Estados Unidos, vivió con el poeta Allen Ginsberg, hasta que éste se fue a vivir a California y Burroughs eligió radicarse en Marruecos.

Mick Jagger, Patti Smith, David Bowie, Lou Reed , Kurt Cobain y Frank Zappa reconocieron su influencia. El término heavy metal fue creado por él. Uno de los personajes de su novela The Soft Machine, era apodado “The Heavy Metal Kid”. Los punk lo consideran un precursor. Burroughs decía que el movimiento punk fue una reacción de los medios de comunicación de masas: “Sin embargo, envié una carta de apoyo a los Sex Pistols cuando sacaron Dios salve a la reina, en Inglaterra, porque siempre he dicho que ese país no tendrá ninguna oportunidad hasta que haya veinte mil personas diciendo: ¡Que le den por el culo a la reina!”.

Sostenía que las canciones tienen un efecto mayor sobre la sensibilidad: “Eso se relaciona con la teoría bicameral del cerebro. Si uno puede alcanzar el hemisferio no dominante del cerebro lo podría conseguir. Pues precisamente de esa parte proceden las canciones que suenan por sí solas dentro de la cabeza de uno; del hemisferio derecho del cerebro”.

Jack Kerouac fue el escritor que lo animó a dedicarse a la literatura. En los años 40 Kerouac le repetía que debía escribir un libro y titularlo El almuerzo desnudo. En el verano de 1956, William Burroughs fue a Venecia y tomó unas cuantas notas. Luego viajó a Libia. Mientras esperaba el visado empezó a ordenar las notas. Eran un montón. Habitualmente tomaba majoun (una especie de dulce hecho de marihuana y miel). Se levantaba temprano y escribía la mayor parte del día. Al atardecer salía a remar. No sabía si el manuscrito tenía algún valor, estaba terriblemente entregado a lo que escribía. El libro fue publicado en 1959 y, según la revista Time, es una de las cien mejores novelas escritas en inglés.

El asesinato de Joan Vollmer

Alguna vez Burroughs dijo que si no hubiera sido por su segunda esposa, Joan Vollmer, jamás habría sido escritor: “La muerte de Joan me puso en contacto con el invasor, el Espíritu Feo, y me condujo a una lucha de por vida en la que no tuve más reme­dio que comenzar a escri­bir”.

Ella le cambió la vida. Pero conocer a William, a Joan le costó la vida. Según él, fue accidente; según la Justicia, asesinato.

Willian Burroughs estaba muy borracho (cosa bastante frecuente) y le dijo a su pareja: “Es el momento de interpretar a Guillermo Tell. Pon el vaso sobre tu cabeza”. Estaba a dos metros y medio de ella. Apuntó a la parte de arriba del vaso y no dio en el blanco.

Llamó de inmediato al abogado para que lo sacara de la situación de apremio tras el crimen. Estaban en México. El abogado le dijo que en ese país no había pena de muerte y que conocía al fiscal del distrito. Fue a prisión y finalmente salió en libertad condicional.

“Otros niveles de realidad”

Se confesaba un gran fan de Patti Smith y la vitalidad que provoca en los oyentes. Por su parte, Patti Smith se ha referido a sus obras como “otro tipo de Biblia” y a Burroughs como a “un chamán… alguien en contacto con otros niveles de realidad”. La artista organizó junto a Laurie Anderson, en 1996, un gran homenaje a William Burroughs en la Universidad de Kansas, en Estados Unidos.

¿Qué convirtió a Burroughs en una figura tan atractiva para las estrellas de rock? Según el crítico cultural estadounidense Casey Rae, autor del libro William S. Burroughs and the Cult of Rock ‘n’ Roll, tanto la radicalidad experimental de su prosa como su insobornable vida en los márgenes lo convirtieron en un símbolo del “instinto” que recorre la experiencia creativa del rock. Ahí está para siempre su imagen junto a la de Marilyn Monroe en la portada del álbum Sgt. Peppers de The Beatles.

Noticias Relacionadas