El ocaso de cervecerías y bares históricos de la ciudad
Ante las medidas de aislamiento y la falta de rentabilidad, los dueños no pueden resolver la situación. En la Alemana hacen reparto de comida a domicilio, pero no logran equiparar los gastos
Las medidas establecidas a causa de la pandemia se están llevando un pedazo de historia de la ciudad. Durante décadas, ir a comer o compartir momentos en diferentes cervecerías o restaurantes típicos de La Plata representaba una rutina o costumbre, como ocurría con la previa de los partidos de Estudiantes, cuando muchos hinchas se juntaban a tomar una cerveza en 5 y 54 como paso previo para ir a la cancha, que está a pocas cuadras del lugar.
Allí, allegados a los dueños de la Cervecería Modelo reconocieron que la situación del comercio es muy delicada, ya que no hay margen de recaudación por la imposibilidad de abrir y, al mismo tiempo, siguen teniendo los gastos habituales como el pago de los servicios (luz, gas y cable), impuestos inmobiliarios y municipales y, sobre todo, el pago de los sueldos de los empleados.
La situación se repite en el histórico café Costa Azul, que, tras ir alternando por diferentes lugares del centro, estaba funcionando en 5 y 54.
Durante muchos años fue vecino del histórico Restaurante Argentino, que le competía a La Aguada en cuanto a popularidad en la región. Ninguno de ellos sigue abierto, y el Costa también bajaría las persianas.
Uno de sus socios, por ejemplo, se contactó con diario Hoy para advertir de esta situación y reconoció: “Tenemos cinco chicas que estaban trabajando y ya no sabemos cómo les vamos a seguir pagando”.
En 10 y 57, en efecto, la situación también se repite en la Cervecería Alemana, en donde los dueños comenzaron a realizar repartos a domicilio. Exhiben carteles en la vidriera ofreciendo comida, pero desde la calle se deja ver que las mesas y sillas están levantadas y apiladas con señales de nunca más volver a recibir clientes.
En 9 y 54, según expresaron clientes y amigos del lugar, el dueño de una casa de comidas tiene un retraso en el pago de 30 mil pesos de alquiler y también tendría la decisión tomada de bajar la persiana.
Por lo bajo, aseguran que todos estos comercios van camino al cierre definitivo pero los dueños no quieren decirlo para evitar la mediatización que tuvieron otros del rubro gastronómico como La París o Almendra. En este último, sobre 8 y 57, a más de un platense se le piantó un lagrimón, ya que no fueron pocos los que pasaron por ese lugar, se enamoraron, o hasta conocieron a quien hoy puede ser una esposa o un marido.
La pandemia por coronavirus dejará una secuela muy grande en el corazón de la ciudad.
