Tarifazo en la Provincia calienta la disputa salarial con estatales

En nuestra región, más del 40% de los asalariados trabaja para el Estado. Por eso, están siguiendo con particular atención lo ocurre con el conflicto desatado ante la falta de convocatoria a paritarias –por parte del Ejecutivo bonaerense- de aquellos gremios enrolados en la Ley 10.430 (estatuto y escalafón para el personal de la administración pública bonaerense).

“Aún no está definida la fecha aún de paritaria estatal, como así tampoco la oferta que se hará”. Esa fue la escueta respuesta que dieron voceros de la gobernación, durante toda la jornada, mientras esperan la respuesta de los sindicatos docentes a los ofrecimientos salariales realizados el jueves pasado a nivel nacional y provincial (ver página 7).

Algunos trascendidos hablan que el gobierno bonaerense ya sondeó a algunos de los sindicatos más dóciles e históricamente serviles de la Provincia, con una oferta de un posible aumento del 25% en cuotas, algo que en caso de oficializarse será rechazado por casi todo el universo del sindicalismo estatal.

En rigor, la última oferta real, que también fue considerada como absolutamente insuficiente por parte del conjunto de dirigentes gremiales de la ley 10.430, se dio a conocer el último 16 de febrero: consistió en una suba salarial del 22,8% en cuatro cuotas. Cabe remarcar que el Sindicato de Obreros y Empleados de la Minoridad y la Educación (Soeme), que preside el ingeniero Marcelo Balcedo, uno de los gremios con mayor número de afiliados de la Fegeppba, ya anticipó que en caso de no recibir una oferta salarial que lleve el salario mínimo de los auxiliares por encima de los $10 mil, analizarán el inicio de un plan de acción directa.

En ese contexto, ayer se conoció una decisión del gobierno bonaerense que podría tener un fuerte impacto en el poder adquisitivo de los trabajadores y, consecuentemente, en los pedidos de aumento salarial que se presentarán cuando se reanuden las paritarias.  Concretamente, se publicó en el Boletín Oficial de la Provincia una resolución del Ministerio de Infraestructura bonaerense estableciendo un nuevo cuadro tarifario que incluye fuertes aumentos, del orden del 170%, para las tarifas residenciales que cobra la empresa empresa EDELAP en el Gran La Plata y localidades aledañas.

También se definieron nuevos valores para las distribuidoras del interior bonaerense: EDES S.A. (Empresa Distribuidora de Energía Sur SA), EDEA S.A. (Empresa Distribuidora de Energía Atlántica S.A.) y EDEN S.A (Empresa Distribuidora de Energía Norte S.A.).

En distintos ámbitos sindicales consideraron que el efecto que puede llegar a tener los aumentos de las tarifas de la luz, en el poder adquisitivo de los asalariados, podría ser muy significativo. Por un lado, deberán pagar mucho más por el consumo domiciliario y, además, deberán afrontar el impacto que tendrá el traslado a los precios de productos de primera necesidad (especialmente alimentos) de los mayores costos que deberán afrontar comercios e industrias de la región. Los incrementos, para estos sectores, rondarían el 220%.

“El techo del 25% nunca puede funcionar”

Por Claudio Boada

Especial para Hoy
 
Entendemos que hay un alto componente del 170% de aumento en la luz que va a afectar gravemente el bolsillo de los trabajadores. Hará disminuir su poder de compra y resulta lógico que desde el sindicalismo ahora se pida una suma mayor de resarcimiento en las paritarias.

Creemos que los servicios públicos han pegado un salto muy fuerte, no solo en la luz. También lo hará el gas con el anuncio que hará Aranguren en las próximas semanas. Y a eso hay que sumarle que en gran parte de la provincia de Buenos Aires va a haber un fuerte aumento en la tasa por el servicio de agua corriente y cloacas, donde se habla de subas por encima del 250%.

Estos aumentos pactados por Vidal van a tener un fuerte impacto en las negociaciones salariales porque genera proyecciones inflacionarias muy fuertes. Las mediciones de la ciudad de Buenos Aires registraron en enero un 4,1% de inflación y en febrero se espera otro tanto, con proyecciones que van del 35 al 40 por ciento anual como mínimo. En ese sentido, el pretendido techo de 25% para los trabajadores que quiere imponer el gobierno nunca puede funcionar.