La Plata
Sábado 29 de abril de 2017
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Confirman el saqueo de los K en YPF

Cristina Kirchner, reunida con empresarios del Grupo Petersen (foto archivo)

Cristina Kirchner, reunida con empresarios del Grupo Petersen (foto archivo)

Un análisis de los balances contables de Repsol-YPF pone en la lupa el manejo financiero de la petrolera por parte de los españoles, el Gobierno y el Grupo Petersen, de la familia Eskenazi, allegada a los Kirchner antes de la estatización.

La ONG Contadores Forenses hará la presentación ante la Justicia apuntando a un supuesto vaciamiento de la petrolera entre 2008 y 2012. Será ante el juez federal Ariel Lijo, quien instruye la causa por el supuesto vaciamiento denunciado por Elisa Carrió.

Según el informe, “hasta la estatización, la compañía ha sufrido un proceso de disminución de su patrimonio, fundamentalmente por distribución de dividendos fuera de todo límite, con participación del Gobierno”. Para la ONG, los accionistas de Repsol-YPF se llevaron más de lo que le hicieron ganar a YPF. “En 2008, 2009 y 2010, la distribución de dividendos estuvo por encima del máximo permitido por la Ley de Sociedades Comerciales”, aseguran. 

“Parte de los dividendos fueron pagados mediante ganancias, y parte con el capital de la compañía, lo que constituiría fraude en la administración de la empresa”, agregan. 

Informan que “los pagos realizados en exceso por sobre las ganancias, es decir sobre el tope legal, ascendieron a 7 mil millones de pesos”.

En diciembre de 2007, Repsol y Grupo Petersen firmaron un acuerdo para que la compañía de la familia Eskenazi adquiera el 14,9%. La operación fue por 2.235 millones de dólares. El informe sostiene que según los balances contables, los Eskenazi no pusieron dinero. “La compra fue financiada en un 50% mediante créditos de bancos extranjeros, entre los que se encuentra el Credit Suisse. El otro 50% fue financiado por Repsol, otorgando como garantía las acciones que Petersen acababa de comprar”. Luego siguió comprando acciones hasta llegar a más de 25%, pero nunca “con fondos propios”, dice el informe.

Todos estos balances fueron aprobados, oportunamente, por el gobierno K.