La Plata
Jueves 27 de julio de 2017
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Escándalo nacional por un proyecto macrista

Crece la polémica por el intento del Gobierno de privatizar Arsat

Un proyecto macrista cedería, de tener éxito, una parte importante de la soberanía nacional a manos norteamericanas. A pesar de que oficialmente salieron a desmentir la información, la oposición ratifica el intento de entregar uno de los emblemas del desarrollo argentino  

El Gobierno nacional autorizó a la compañía estadounidense Hughes a que se quede con “no menos” del 51% del Arsat 3, y también le permitió cambiarle el nombre, por lo que uno de los emblemas argentinos de soberanía y desarrollo pasaría a ser manejado por capitales privados. Ayer, ante la polémica que se produjo al conocerse esta información, la propia compañía encargada del diseño y la fabricación de satélites de comunicaciones salió a aclarar que se avanza en un documento denominado “carta de intención” con empresas privadas para la construcción del nuevo satélite, pero que “esta iniciativa no significa ni la privatización de la compañía ni la de ninguno de sus activos”. 

“Con Hughes se firmó una carta de intención que establece condiciones generales de una colaboración entre empresas, la cual debe ser detallada y trabajada más adelante mediante un acuerdo definitivo. El objetivo final es que un tercer satélite construido por la industria nacional reciba inversión directa para su confección”, asegura el comunicado oficial. 

Sin embargo, en el documento  firmado y aprobado por el director de Arsat y yerno del flamante ministro de Defensa Oscar Aguad, Rodrigo de Loredo, no solo se le entregaría más de la mitad del tercer satélite y se aprobaría el cambio de nombre, sino que también se compraría tecnología a Estados Unidos. Además, la Justicia norteamericana será la que mediará en caso de litigio, como sucedió con los fondos buitre. Lo más grave es que todo lo mencionado viola la Ley 27.208 de Desarrollo de la Industria Satelital. 

Duras críticas

El senador nacional Pino Solanas dialogó con este medio y se refirió al intento privatizador de Arsat, asegurando que “es una barbaridad”. El cineasta afirmó al respecto que “hay que oponerse con toda las fuerzas, porque es un gran logro. Es como si quisieran privatizar la empresa de tecnología Invap, que es 100% estatal, y la manejan entre el gobierno de Río Negro y la Universidad de Mendoza. Es una empresa que hoy es de punta en cuanto a la tecnología y puede competir con cualquier gran centro tecnológico mundial, fabrica lo que se te ocurra. Lo de Arsat va en consonancia con eso”. 

El polémico proyecto macrista es, según el dirigente político de Proyecto Sur, parte de algo más grande. “Este Gobierno, por ejemplo, ya está privatizando Aerolíneas. ¿Qué es haberla puesto en competencia con toda una serie de empresas privadas y extranjeras en las rutas de cabotaje?”, explicó, asegurando que además las líneas aéreas low cost son empresas que de ninguna manera tienen los cuidados de seguridad y las ventajas que tiene Aerolíneas. 

Ante las peligrosas decisiones que viene tomando Cambiemos, el senador destacó que “hay que reaccionar”, apuntando a actuar y no dejar pasar los atropellos y la violación de la Constitución nacional. “La Constitución se viola, por ejemplo, modificando leyes a través de decretos, como con la Ley de Tierras o la Ley de Medios, o nombrando a jueces de la Corte por decreto”, concluyó Solanas. 

Retroceso

“Creo que así como en la década del 90 se vendieron las joyas de la abuela, ahora se están ofertando las joyas de los nietos. Estamos entregando patrimonio futuro y tomamos compromisos a 100 años como con el bono, la deuda. Esto de ceder nuestra tecnología satelital no nos extraña”, afirmó a diario Hoy el ingeniero y exdiputado nacional, Mario Cafiero. 

También sostuvo que no le sorprende la decisión del Gobierno porque sus autoridades “piensan que lo mejor es lo de afuera, piensan que las inversiones tienen que ser extranjeras y que los de afuera son los que tienen que movilizar al país”. 

En este sentido, el ingeniero industrial cree que se debe apostar a impulsar la industria nacional, la técnica nacional y el desarrollo basado en nuestras capacidades. “Tenemos capacidades tecnológicas, humanas y financieras. La Argentina tiene incluso los capitales propios para poder enfrentar el desafío del progreso”, aseguró Cafiero. 

Preocupación y llamado de atención al Congreso

Los precandidatos a senador y a diputado nacional por Unidad Ciudadana, Jorge Taiana y Daniel Scioli, denunciaron públicamente ayer la privatización del satélite de comunicaciones, a pesar del intento de desmentida de la compañía y del propio exministro de Comunicaciones, Oscar Aguad, quien negó las acusaciones y adjudicó que estas se dan porque “estamos en campaña electoral” para renovar el Congreso.

Sin embargo, Aguad no dio mayores destalles del documento difundido el pasado domingo a la noche, que establece entregar más de la mitad del nuevo Arsat a una compañía norteamericana.

En este marco, los dirigentes de la oposición convocaron al Congreso de la Nación a impedir la privatización. 

“Es un hecho que es bochornoso”, aseguró Taiana. El compañero de fórmula de Cristina Fernández de Kirchner manifestó que “cualquier alteración en la empresa tiene que ser aprobado por dos tercios del Congreso”, y que por eso “es bastante escandaloso, y es bueno que haya salido a la luz. Hay una buena oportunidad de impedirlo, por la propia ley no se puede hacer lo que están haciendo”. 

Por su parte, Scioli se mostró preocupado y llamó a “tomar conciencia colectiva del logro” que significó Arsat para los argentinos, en tanto consideró que el Congreso tendrá “un rol importante” en la aprobación del contrato. “Los satélites son de tecnología avanzada, permiten a científicos acceder a información de cambios climáticos y tener señal digital en zonas que antes no tenían”, destacó el exgobernador bonaerense. 

“La Argentina debe seguir siendo dueña del espacio orbital”

Marcos Actis. Doctor en Ingeniería - Decano de la Facultad de Ingeniería de la UNLP

“Quieren venderle la comunicación para financiar el proyecto, buscando inversores porque opinan que el dinero lo tienen que poner los inversores, no el Estado, como se hizo antiguamente. Pero no hay nada claro. 

El espacio orbital es soberanía, no se puede negociar, yo era alumno de la facultad y los profesores estaban peleando por esas órbitas, en el año 80. Es muy codiciado en el mundo tener la posición de esas órbitas y la Argentina debe seguir siendo dueña de las mismas, después, si se quiere negociar para poner más de un satélite para la industria satelital, es opinable. 

La Argentina, hoy en día y como está el mundo, tiene la posibilidad de generar satélites para ofrecerlos internacionalmente. Si bien hay que traer componentes de afuera, como lo hace todo el mundo, es importante mantener esto, porque nos puede permitir derramar esa tecnología sobre otras industrias. 

Hay que mantenerse en lo que uno es bueno, y la Argentina en el tema espacial es líder en Latinoamérica y creo que tenemos que mantener ese liderazgo. En cualquier parte del mundo, en lo único en lo que no se recorta es en Ciencia y Tecnología. Cualquier país puede estar en crisis, pero se sigue apostando en Ciencia y Tecnología porque se pone en juego el desarrollo y es lo que posibilita generar empleo masivamente, por lo que me parece que es lo último en lo que se tiene que recortar”.