La Plata
Sábado 29 de abril de 2017
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El aumento sin fin de los combustibles

pizarra shell 7 y 32

Foto H.Fouillet

La producción hidrocarburífera se derrumba y alertan que los precios de las naftas, que registraron una suba de más del 26% en un año, seguirán incrementándose en los próximos meses

Al kirchnerismo le queda poco más de dos años en el poder. Pero ya existen algunos indicios de lo que dejarán como legado. Concretamente, tras una década de gobierno K, la Argentina ya es un país sin soberanía energética. Y las consecuencias son pagadas por la ciudadanía en su conjunto con precios de combustibles que no paran de subir y cuya escalada podría registrar nuevos incrementos en las próximas semanas.

El pasado 5 de julio la empresa YPF, que concentra más del 50% del mercado, aplicó subas de entre 2,2% y 3,6% en el precio de sus naftas, lo que totaliza el 26,4% en lo que va del año. De esta manera, la súper roza los $7,5 el litro; $8,10 la Premium y $6,70 el gasoil. En tanto, la premium de la marca Shell está llegando a los $ 9 y se estima que en pocas semanas superaría los $10.

YPF ya aumentó un 26,4% la nafta súper desde junio del año pasado.  Para colmo de males, la crisis desatada en Egipto está impactando de lleno en el precio internacional del petróleo, que muestra una tendencia alcista. Como nuestro país cada vez importa más combustibles, esta variable podría ocasionar aún más trastornos.

“Es indudable que los precios de los combustibles van a seguir subiendo debido a que en la Argentina no existe un plan energético en serio. El CEO de la compañía, Miguel Galuccio, está demostrando que no es competente ni está en condiciones de desempeñar el cargo que ocupa. La exploración hidrocarburíferas es nula, la producción de gas y petróleo se derrumba. Y ahora se hace un acuerdo para explotar el yacimiento Vaca Muerta con Chevron, una de las empresas del grupo Rockefeller que tienen nefastos antecedentes por el desastre que ocasionó en Ecuador”, le dijo a Hoy el exsecretario de Combustibles de la Nación, Gustavo Calleja.

Al analizar las razones que lleva a este verdadero cimbronazo para los bolsillos (llenar el tanque de un auto demanda $300), aparece que el kirchnerismo no ha modificado en nada el esquema de saqueo y entrega que se instauró con el menemismo en los años ´90. Por el contrario, lo ha profundizado con negociados que están esquilmando a la economía nacional.

“Cuando Menem privatizó en los ´90, con el apoyo del kirchnerismo, se entregaron concesiones y no se cumplió la Ley de Hidrocarburos que establecía que, siendo contratistas del Estado, no se podía acceder a este tipo de actividad. Se dejó librada la actividad al mercado, se dejó de explorar y se vaciaron todos los yacimientos existentes. Se permitió, por primera vez en la historia en el país que se exportara gas y petróleo, y no dejaron nada”, dijo Calleja. Agregó: “ante semejante saqueo habría que haber implementado un plan energético en serio, que contemple la generación de otro tipo de energía. Por ejemplo la hidroeléctrica mediante la construcción de represas”

Algunas claves
de la crisis energética

- El precio del petróleo, del barril Brent, se había estabilizado en torno a los 100 dólares. Pero en los últimos días, por la crisis en Egipto, trepó a los 108 dólares. Esto genera más gasto para el Estado argentino y también le mete presión al mercado local.

- En 2012, la extracción de petróleo cayó 4,3% y la de gas, 6,2%. En el primer cuatrimestre de 2013, los registros también son negativos: la producción petrolera bajó 5,6%, mientras por el lado del gas, el retroceso fue del 7,4% comparado con igual período de 2012.

– La industria del biodiesel está utilizando sólo el 45% de su capacidad instalada. La caída obedece, por un lado, a las barreras que impuso Europa y por otro lado, a los menores precios internos y las nuevas retenciones a las exportaciones.

El proyecto Paraná Medio

El proyecto de represas en el Paraná Medio, también denominado proyecto Paraná Medio, fue un plan diseñado para la construcción de dos obras de represamiento en el tramo medio del río Paraná, en el sector en que su curso se encuentra en ambas riberas en territorio argentino. Afectaba áreas del nordeste de ese país en las provincias de Corrientes, Entre Ríos, y Santa Fe. La represa se proyectaba con el objeto de dotar de abundante energía eléctrica al país, gracias a la construcción de una gran usina hidroeléctrica.
El proyecto original fue propuesto al comenzar la década de 1980 por expertos de la Unión Soviética. El mismo fue acogido por la empresa estatal Agua y Energía Eléctrica creando la «Gerencia Paraná Medio». Pero luego de la guerra de Malvinas se fue diluyendo.
En agosto de 2011, la Secretaría de Energía de la Nación alentó reactualizar su construcción, informando el hecho durante una Conferencia sobre Cambio Climático celebrada en La Plata. En este nuevo enfoque de la obra, se llevaría el emplazamiento más al norte que la iniciativa original. Pero solo fue eso: una de las tantas promesas gubernamentales que nunca se concretaron.
En ese sentido, Calleja aseguró que “en lugar de haber concretado la construcción de la represa del Paraná Medio, que tiene todos los estudios hechos, se decidió avanzar con represas en Santa Cruz que no son urgentes y que solo sirven para beneficiar a empresarios amigos como Cristóbal López y Lázaro Báez”.
Para el exsecretario de Combustibles, la obra del Paraná Medio permitiría “aprovechar todos el caudal de agua que en esta época está bajando desde el Paraná. Y esto se podría complementar con las obras que son necesarias en el Salado dado que, en la época de grandes crecidas, se podría utilizar todo este enorme caudal de agua que termina en el Atlántico con represas de llanuras. Esto ya lo estudió Florentino Ameghino hace más de 100 años y el gobernador Anselmo Marini dejó todo listo para que se hiciera en los años 60, pero nunca se concretó”.