El “Pucho” Barsottini: “volvería a Instituto pero no con estos dirigentes”

Feliz por ser goleador de Gimnasia, recordó con la prensa cordobesa sus 3 años en el albirrojo cordobés, que el viernes visita el Bosque. La relación con los dirigentes y por qué se les escapó el ascenso

“En Instituto pasé los mejores momentos que me tocó vivir como jugador y, también, como persona. En Córdoba estaba muy bien con mi familia y los mejores años quizá los pasé ahí. Podría decir que cuando estuve en Instituto fui muy feliz”, comenzó diciendo en una nota especial el jugador Tripero, Osvaldo “Pucho” Barsottini, quien se despachó con temas aún calientes.

Así se llevó a cabo la charla entre el colega cordobés de "La Voz del Interior" y el defensor-goleador nacido en Tandil.

–¿Por qué no renovaste?
–Los dirigentes fueron los encargados de todo. Renovar mi contrato era lo más fácil: no les pedía que me compraran el pase ni préstamo ni dos años de contrato. Me tenían que renovar por un año. Cuando me fui de Córdoba y le hacen la propuesta a mi representante, la íbamos a aceptar. Y me pareció muy raro que en todas las vacaciones no me llamaran. Entonces le pedí a mi representante que llamara así arrancaba la pretemporada con las cosas firmadas. Habla con Mocinich y de lo que habíamos arreglado, me ofrecían casi la mitad. Y uno que entiende un poco, eso es abrirte la puerta para que tomes una decisión. Finalmente dijeron: “Es esto o nada”. Y me di cuenta de que algo raro pasaba. Yo intuyo que en vez de querer mantener la base, quisieron desmantelar el equipo.

–¿Hubo algo más?
–Todo lo que dijeron fue posterior a que ellos me hicieron la contraoferta y yo les dije que no. Desde ahí empezaron a decir mil cosas. Lo más fácil es ensuciar a alguien que está a mil kilómetros y no aceptar que ellos se mandaron mil cag... Yo estaba seguro de que seguía en el club, pero ellos armaron otro equipo totalmente diferente. No me sorprende que los dirigentes de Instituto hablen mal de jugadores que eran queridos y se van del club.

–¿Qué explicación le encontrás a que no pudieron ascender?
–Que no le pudimos ganar a Ferro, no mucho más. Llegamos cuatro veces en el primer tiempo y no la pudimos meter. Y cuando nos convierten, con el nerviosismo de todos, se hizo muy difícil. Después, si hubiésemos tenido un año tranquilo, quizá hubiésemos ascendido antes. Fue un año en que tuvimos que pelear solitos, los jugadores, cuerpo técnico y los hinchas que alentaban. La otra gente (los dirigentes) se la pasó peleándose más por una venta que por que el club ascendiera.

–¿Mantenés contacto con alguno de tus excompañeros?
–Sí, con Damiani y Chiarini hablamos; con Franco también hablaba. También con Nico López Macri o Mati Vega, los que quedaron del año pasado...

–¿Volverías algún día a Instituto?
–Sí, por supuesto que volvería, pero volvería a un lugar en el que realmente me quieran. Con estos dirigentes, mientras esté en esta situación y con este escenario, lógicamente que no. Lo que pasa es que es difícil hablar en Instituto porque por ahí hay algunos que son buenos dirigentes y otros que no. No les importó sumarse al carro del ascenso y pelearse por una venta o por su ego. En ese sentido, yo sentí que no nos acompañaron.
 

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