ENTREVISTA
Wagner Moura: “Haría sentir protegido y querido y menos ansioso a mi yo joven”
Recientemente ganador del premio Golden Globes como mejor actor en la categoría drama, estrena en el país la película que lo tiene como protagonista.
Con un talento que trasciende fronteras, Wagner Moura, vive un intenso momento gracias a su magistral interpretación en El agente secreto, de Kleber Mendonça Filho, en la que encarna a Marcelo, un profesor y experto en tecnología que huye de su pasado, quiere reencontrarse con su hijo, pero nada será como él cree. En exclusiva para Argentina dialogamos con Moura que además recordó sus inicios en su Brasil natal.
—Ganaste el Globo de Oro, ganaste el premio al mejor actor en Cannes, un premio en Nueva York, estás presente en la temporada de los Oscar y otros premios. Me gustaría saber, ¿qué le dirías a ese joven Wagner que en Salvador de Bahía y empezaba a querer actuar o estar en los medios de comunicación y no sabía el gran presente que iba a tener trascendiendo fronteras e idiomas?
—Lo cuidaría más. Lo haría sentir protegido y querido y menos ansioso. Sí, solo para decirle que va a pasar por muchas cosas, pero que va a estar bien.
—No sé si fue tu primera, pero hubo una gran película con Penélope Cruz, en la que estuviste, que es Las mujeres arriba y también en La red de la avispa. ¿Cómo fue trabajar con ella de nuevo después de todos esos años?
—Oh, esa es una pregunta interesante, porque cuando trabajé con ella en Las mujeres arriba, creo que tenía 23, 22 años. No lo sé. No lo recuerdo. Y ella estaba a punto de comenzar su carrera en Hollywood, creo. Aún no era súper famosa. La recuerdo en un set en El Salvador y en Río, pero realmente no trabajamos juntos. No tuve ninguna interacción con ella en ese entonces. Y seguí su carrera de cerca porque soy una gran admirador de Penélope. Soy un gran admirador de Javier. Creo que ambos son actores increíbles. Y fue muy especial para mí poder estar con los dos en Cuba, porque Javier también estaba allí. Y Penélope es súper... Entonces sentí que, por fin, yo importaba, porque éramos todos adultos y con niños, más maduros. Y aunque mi personaje no tenía escenas con ella, pudimos pasar un poco de tiempo juntos en Cuba. Y me encantó, me encantó trabajar con ella.
