Arde Corrientes: brigadistas de más de seis provincias luchan contra el fuego

Tanto el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible como el de Defensa y el de Seguridad enviaron maquinaria pesada, aviones y helicópteros, bajo la coordinación del Centro Operativo del SNMF.

En las últimas horas, eran 17 los focos ígneos activos en Corrientes. En su combate trabajan brigadistas, helicópteros y aviones hidrantes, enviados junto a maquinaria pesada por los Ministerios de Ambiente y Desarrollo Sostenible, de Defensa, y de Seguridad, bajo la coordinación del Centro Operativo del Servicio Nacional de Manejo del Fuego (SNMF).

Todos los brigadistas cuentan con gruesas prendas ignífugas y máscaras que los protegen de las llamas pero los hacen sufrir temperaturas de más de 35 grados. Brigadistas de media docena de provincias luchan en extensas jornadas para contener los incendios forestales, que ya arrasaron el 9% de la superficie de Corrientes, donde las lluvias se esperan con desesperación.

El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) pronosticó para este lunes 21 de febrero precipitaciones en el Litoral argentino que podrían extenderse durante toda la semana. De esta manera, ayudarían a aliviar los incendios en Corrientes, donde el fuego ya arrasó con 900.000 hectáreas.

Según señaló el organismo, la llegada de chaparrones sofocaría las llamas y provocaría un descenso de la temperatura. “La única manera de equilibrar esto es que la propia naturaleza se reequilibre”, había expresado el gobernador de la provincia, Gustavo Valdés,

Con sorprendente tranquilidad, los brigadistas entran caminando en los campos en llamas, armados con un “chicote” o con herramientas con las que buscan controlar golpe a golpe y metro a metro focos de incendio que en muchos casos se miden en kilómetros.

“En incendios forestales de estas características es muy poco lo que se puede hacer con agua, por eso las mejores herramientas son el chicote (una especie de rebenque largo y ancho) o los rastrillos, que sirven para remover superficies y apagar brasas para tratar de ponerle límite al avance del fuego”, contó durante una pausa de su trabajo Javier, bombero voluntario cordobés que integra las brigadas de esa provincia. Y prosiguió: “Además tenemos el viento, que nos juega malas pasadas. Esta es una situación muy compleja”.

El brigadista explicó que la sequía hace que el fuego tenga mucho combustible disponible y dificulta el acceso al agua de aviones y autobombas. Justamente la sequía, las altas temperaturas y algunas dificultades logísticas interfieren en el proceso del combate de los incendios, según indicaron autoridades provinciales y nacionales, quienes también informaron que se espera para hoy un frente de lluvias que se prolongará durante algunos días, de acuerdo al relevamiento de satélites meteorológicos.

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