China vuelve a comercializar murciélagos tras el brote del coronavirus

Tras un bloqueo nacional de dos meses, China volvió a abrir sus mercados callejeros y ya pueden adquirirse otra vez perros, gatos, serpientes y hasta murciélagos para su consumo.

Desde el gobierno del país asiático, uno de los más golpeados por la pandemia del coronavirus y donde se descubrió por primera vez, se alentó a las personas a que retornen a sus vidas cotidianas con el fin de impulsar la economía, afectada por la paralización. Así, miles de clientes se lanzaron a las calles y fueron en masa al mercado ubicado en Guilin, al suroeste de la nación, que ofrecía carne fresca de perros y gatos –encerrados vivos en oxidadas jaulas, y todos juntos-, un plato tradicional de invierno para ellos. La situación se repitió en el mercado de Dongguan, en la zona sur.

También se venden murciélagos y escorpiones como medicina tradicional, mientras que conejos y patos son sacrificados en el piso, lleno de sangre, suciedad y restos de otros animales.

En Wulhan, donde según los especialistas salió el coronavirus, se vendían hasta un centenar de especies, donde se destacan murciélagos y serpientes. Otros animales vivos, en tanto, esperaban su destino en jaulas.