Myanmar: continúan las muertes en manifestaciones contra el golpe de Estado

Al menos 10 personas fallecieron ayer y 19 resultaron heridas en una nueva jornada de represión a las protestas contra el régimen que tomó el poder el 1° de febrero. Se registraron casi 80 decesos desde el día del golpe.

Al menos 10 personas murieron y 19 resultaron heridas ayer en Myanmar (Birmania), durante una nueva jornada de salvaje represión de las manifestaciones populares en contra del régimen que el primer día de febrero se hizo con el poder a través de un golpe de Estado.

De las diez personas fallecidas, cinco perdieron la vida en dos protestas que tuvieron lugar en Rangún, la principal ciudad del país asiático, y en la ciudad de Pyay, en la región de Bago. Otras cuatro (entre ellas un monje budista) fueron asesinadas por las fuerzas de seguridad y militares en una manifestación en Mandalay, otro foco de las protestas contra la junta golpista. Allí también se contabilizaron 19 heridos, muchos de ellos en estado crítico. En la región de Magway, en tanto, se produjo la décima muerte de ayer.

Con estos decesos, ya son casi 80 las personas que perdieron la vida en Myanmar a manos del régimen que el primer día de febrero tomó el poder y arrestó al presidente electo Wyn Myint y a la líder popular Aung San Suu Kyi, ganadora del Premio Nobel de la Paz. Así lo informó la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

Además de las víctimas fatales, la jornada de ayer arrojó un saldo de al menos 36 detenidos. Pero las manifestaciones no dan signos de interrumpirse. Decenas de miles de personas siguen saliendo diariamente a las calles de las principales ciudades birmanas para exigir que cese la dictadura y que los referentes políticos detenidos sean puestos en libertad.

Mientras tanto, crece el movimiento de de-sobediencia civil entre los trabajadores de la salud, la educación, el transporte y los bancos. La junta advirtió que tomará medidas si las entidades financieras no reabren sus puertas mañana, lunes.

Las embajadas de Alemania en Rangún y de Polonia en Bangkok, Tailandia, pidieron a la junta militar que informe sobre el paradero y el estado del periodista polaco Robert Bociaga, de la agencia DPA, arrestado mientras cubría las protestas y aparentemente golpeado por los uniformados que se lo llevaron.

La filial birmana del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) afirmó que la situación “continúa escalando en forma alarmante” y que al menos nueve niños murieron en Myanmar. La organización estimó que unos 700 menores de edad fueron arrestados.
La Asociación de Asistencia a Presos Políticos (AAPP) estimó, por su parte, que más de 2.000 personas han sido detenidas desde que se produjo el golpe de Estado.

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