Asaltos a mano armada: una bomba de tiempo

En sólo dos años, se produjo un incremento exponencial de este tipo de delitos. Los últimos indicadores muestran casi 9000 asaltos agravados más que en 2011. El impacto del narcotráfico en todo el país

La inseguridad, en la Provincia, no da tregua. El deterioro social causado por las políticas económicas destructivas del kirchnerismo no solamente está generando que cada vez sean más las personas que diariamente engrosan la pobreza y la indigencia, caldo de cultivo para la proliferación de la delincuencia. El deterioro social también se pone de manifiesto a partir del hecho de que el delito se está volviendo cada vez más violento, para lo cual el principal insumo del que se valen los malhechores son las armas de fuego.

Algunas estadísticas del Poder Judicial bonaerense, a las que tuvo acceso Hoy, meten miedo. Por ejemplo, si se compara el último número disponible de las denuncias (Instrucciones Penales Preparatorias, IPP) que se radicaron por hurto agravado con arma de fuego, y se lo compra con los números registrados en 2011, aparece que hubo un importante salto delictual: se denunciaron 8939 casos más que hace dos años (47.914 contra 38.975, para se más precisos).

Ahora bien, casi todos los expertos coinciden que sólo una parte de los delitos que se cometen terminan siendo judicializados. Muchas personas o familias que son víctimas de hechos delictivos con armas de fuego deciden no hacer la denuncia ya sea por temor a ser víctimas de una represalia de los maleantes, o por su desconfía en el sistema judicial. En ese sentido, la afirmación de que los delincuentes entran por una puerta y salen por la otra es una realidad concreta, y más cuando los victimarios son menores de 16 años de edad.

“La situación es muy preocupante. La facilidad con la que los delincuentes se hacen de un arma torna cada vez más difícil el panorama. Y si a esto le sumamos que muchas veces estos malhechores están bajo el efecto de algún tipo de estupefaciente, que les impide percatarse del lo que implica matar una persona,  estamos ante un flagelo sin control”, reconoció un importante jefe policial consultado por Hoy. Se calcula que, a nivel nacional, se utilizan armas de fuego en aproximadamente 99 de los 168 homicidios sucedidos.

Conciente de esta situación, el gobernador Daniel Scioli había enviado el año pasado a la Legislatura un proyecto de ley para limitar las excarcelaciones para quienes hayan cometido delitos con armas de fuego. Pero la iniciativa terminó naufragando. ¿El motivo? La Suprema Corte de Justicia bonaerense la declaró inconstitucional y el gobierno bonaerense se vio obligado a reformularlo.

El ministro de Justicia, Ricardo Casal, frente al aumento de robos a mano armada, había declarado que "el temor de un ciudadano cuando es asaltado es a lo que pueda hacer el delincuente armado. Antes, en el robo el bien jurídico tutelado era sólo el bien patrimonial, pero con la aparición de las armas es la vida el bien por proteger que tiene más valor".

El otro factor que, según los especialistas, está contribuyendo a la proliferación del delito violento con armas de fuego es el crecimiento del narcotráfico a lo largo y ancho del país. Lo que esta sucediendo en Rosario es un claro ejemplo de esta situación, al punto de que muchos ya comparan lo que ocurre en esa ciudad, una de las más poblada en la Argentina, con México, uno de los países con mayor conflictividad en la materia.

Según un estudio elaborado por la Universidad Nacional de Rosario, solamente en el último año, en esa ciudad santafesina hubo más de 200 muertos, lo que significan 21 homicidios cada 100 mil habitantes, mientras que en México son siete cada 100 mil.

El problema que advierten los expertos es que, en caso de que el gobierno nacional no logre frenar el flagelo del narcotráfico en su raíz (evitar que la droga siga ingresando a la Argentina por tierra, aire y agua sin ningún tipo de controles), Rosario va camino a convertirse en Ciudad Juárez, uno de los lugares más violentos de México, donde hay 234 muertos cada 100 mil habitantes, o en Honduras, donde hay 83 muertos cada 100 mil habitantes. 

El narcotráfico sería uno de los principales operadores en el mercado negro de armas ilegales, de desde se nutren a las organizaciones criminales que, en no pocas ocasiones, cuentan con armamentos más sofisticadas que las fuerzas de seguridad

En ese sentido, se calcula que en la Argentina, por cada arma legal registrada hay al menos otra que circula clandestinamente, por lo que podríamos afirmar que existen cerca de 2.250.000 tenedores de armas de fuego en el país.

Intendente reconoce que “están con el agua al cuello”

El intendente de San Martín, Gabriel Katopodis, reclamó  ayer un plan de seguridad "articulado"  entre el gobierno nacional y la provincia con "coordinación" de fuerzas para combatir la inseguridad y advirtieron que en esa materia "el agua nos está llegando hasta el cuello".

Katopodis solicitó a las autoridades que "convoquen" a los jefes comunales a una reunión para analizar la situación y otorgar una respuesta "mas efectiva".

"El agua nos esta llegando al cuello. La realidad es muy grave", reconoció el jefe comunal.

San Martín es uno de los distritos más afectados por la inseguridad y el narcotráfico. Allí hay barrios enteros comandados por carteles de la droga, donde las fuerzas de seguridad ni siquiera pueden ingresar.

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