Lo que faltaba, el yerno de CFK hace campaña
Camilo Vaca Narvaja, futuro padre del hijo de Florencia K, recorrió ayer los barrios del conurbano bonaerense junto a Julián Domínguez. Las enseñanzas de un ex líder montonero que tiene las manos manchadas de sangre
La política argentina está llena de hijos de políticos que sólo por el nombre han comenzado a desarrollar una carrera dentro de los partidos tradicionales. Si a eso se le suma un romance con embarazo incluido de la hija presidencial, Florencia Kirchner, el combo pareciera ser perfecto para salir a la palestra pública para hacerse conocido.
Este es el caso de Camilo Vaca Narvaja, hijo del exjefe montonero Fernando Vaca Narvaja, y actual novio y futuro padre del bebé de la hija presidencial, quien ayer salió de recorrida por los barrios del conurbano bonaerense haciendo campaña política por Julián Dominguez.
El presidente de la Cámara de Diputados se bajó de la pelea presidencial y se lanzó formalmente para competir por el sillón de Dardo Rocha, lo que lo llevó a recorrer los barrios del partido de San Martín en José León Suárez junto al Padre “Pepe” Di Paola y Vaca Narvaja hijo.
El militante rentado de La Cámpora y hombre cercano al Secretario General de la Presidencia, Eduardo “Wado” De Pedro, acaparó la atención en los últimos días por el noviazgo con la hija presidencial que terminará con el pronto nacimiento del segundo nieto de la Jefa de Estado.
Vale recordar que su padre, Fernando Vaca Narvaja, está acusado en la Justicia por haber sido uno de los instigadores del asesinato del exlíder de la CGT, José Ignacio Rucci, y que para eso habría contado con ayuda del entonces gobierno bonaerense que conducía Oscar Bidegain, ligado a la Tendencia Revolucionaria del peronismo, lo que podría llegar a ser tratado por la Justicia como un crimen de lesa humanidad.
Alejandro Peyrou, un exmilitante montonero, aseveró ante el juez Ariel Lijo que investiga el asesinato del jerarca sindical, que “Montoneros mató a Rucci y esa acción fue reconocida internamente muy rápidamente por múltiples vías aunque públicamente nunca los miembros de la conducción nacional lo reconoció. Peyrou atribuyó “la decisión” del crimen a “la Conducción Nacional” de Montoneros formada entonces por “Mario Firmenich, Fernando Vaca Narvaja, Roberto Perdía y Carlos Quieto”. Además, Vaca Narvaja estuvo preso en el año 2003, en democracia, por haber mandado a la muerte a distintos militantes de Montoneros en la llamada Contraofensiva, en la etapa más dura de la dictadura militar. Son muchos quienes piensan que Vaca Narvaja, que tiene las manos manchadas de sangre, y que el kirchnerismo recicló como ministro de Obras y Servicios Públicos en la provincia de Río Negro, debería hacer un mea culpa por su accionar delincuencial en los años negros de la Argentina, algo que nunca hizo, sino que por el contrario, siempre se encargo de reivindicar.
El exnúmero dos de Montoneros, hizo de las armas un estilo de vida y su pasado cercano al menemismo y ahora al kirchnerismo, lo dejaron muy mal parado entre muchos de sus ex compañeros de la agrupación setentista. Su hijo parece seguir el amor por la política, aunque esta vez sin el poder de las armas, pero si con el poder que da la billetera de un gobierno que está en retirada.
