Mató a balazos a sus jefes y se suicidó

Un empleado de una empresa de transporte mató a balazos a los dos dueños de la firma y a un compañero de trabajo, y tras prender fuego unas oficinas se suicidó, en el partido bonaerense de Tigre.

El hecho ocurrió esta tarde, en el predio de Transportes Bascoy S.A., situada en Boulogne Sur Mer al 1400, en dicho partido de la zona norte del conurbano.

Un empleado llegó al sector de oficinas situadas en la parte posterior del predio y en medio de una discusión mató a tiros a los dos dueños de la empresa, de apellido Bascoy.

El tirador también asesinó a un empleado administrativo, tras lo cual, prendió fuego el lugar y se suicidó, dijeron los informantes.

Según las fuentes, cuando los primeros policías arribaron al lugar alertados de lo ocurrido debieron rescatar a otro empleado que había quedado atrapado por el incendio y que debió ser asistido por sofocación, al tiempo que los efectivos sufrieron algunas quemaduras en las manos.

"Le debían mucha guita...se cansó e hizo lo que tuvo que hacer...tampoco lo iban a pasar por arriba", dijo esta noche un hijo de Carlos Landívar, el hombre que mató a dos dueños de una empresa, a un empleado y luego se suicidó.

Un jefe policial explicó que los dos dueños de la empresa asesinados eran hijos José Bascoy (78), quien a fines de 2002 estuvo ocho días secuestrado y por cuya liberación sus captores habían exigido 500.000 dólares que no llegaron a ser pagados.

En tanto, una vecina de nombre Verónica contó a la prensa que el autor de los disparos era "un chapista que arreglaba los camiones" y que era conocido de un muchacho que atiende un quiosco en el barrio, al que concurría asiduamente.

"El chico del quiosco nos contó que el chapista le dijo que iba a hacer un desastre porque le debían 100.000 pesos y lo querían echar", señaló la mujer respecto del presunto móvil del hecho.

En el lugar del hecho se encontraban esta tarde los peritos de la Policía Científica y de la Jefatura Distrital Tigre, en tanto que la causa quedó a cargo del fiscal Cosme Iribarren, de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) descentralizada de Don Torcuato.

"Le debían un montón de plata, él era así, medio rayado cuando tomaba dos o tres copas. Si lo jodían sí era muy agresivo", contó Landívar hijo en relación al carácter de su padre y la situación conflictiva que enfrentaba con sus empleadores.

Además, añadió que su padre "se cansó e hizo lo que tuvo que hacer, tampoco lo iban a pasar por arriba. El pensó así y no de otra manera. El se cansó hasta que dijo 'basta porque no me pagan estos hijos de puta'".

Por último, destacó que "Yo no estoy dentro de él, pero sé que era mucha guita que le debían. No hace por cuatro pesos lo que hizo", aseveró el joven, quien aclaró que por la distancia que tenía con su padre no se había enterado de un eventual incidente violento de su padre en una concesionaria de autos tiempo atrás.