Policía borracho a los tiros hirió a un vecino

El oficial se bajó del auto y realizó unas 14 detonaciones sin ningún motivo. La víctima tuvo que ser trasladada a un hospital con un balazo en la pierna.

Un confuso episodio generó conmoción debido a que, sin motivo alguna, un policía que estaba bajo los efectos del alcohol descendió del auto en el que circulaba y comenzó a disparar a mansalva. Como resultado de la balacera, un transeúnte que iba caminando resulto herido y tuvo que ser traslado a un centro de salud.

El hecho ocurrió durante la mañana de ayer en el cruce de las calles Fitz Roy y Muñecas, en el barrio porteño de Villa Crespo. Hasta allí fueron convocadas las autoridades y al llegar, hallaron a un hombre que había bajado de su vehículo y que disparaba con un arma de fuego, impactando en una pierna a una persona que pasaba por allí.

En ese marco, el hombre herido fue trasladado por una ambulancia del SAME al Hospital Durand, sin riesgo de vida y en el lugar se secuestró una pistola 9 milímetros perteneciente al efectivo y se trata de determinar si consumió alcohol o estupefacientes por su estado de alteración.

Poco después del suceso se conoció un video en el cual se lo puede ver completamente fuera de sí y apretando el gatillo en reiteradas ocasiones. En la filmación se observa al implicado vestido de civil con una Pietro Beretta en sus manos, al tiempo que apoya su cabeza en un rodado estacionado y luego se dirige hacia la entrada de una vivienda.

Quedó detenido

Como parte de las tareas de rigor, la Unidad de Flagrancia Norte ordenó el arresto del involucrado, la incautación de 14 vainas servidas, la realización de un dermotest, cuyo resultado fue positivo, mientras que no se sometió a un test de alcoholemia, según indicaron las fuentes policiales.

Un vecino del barrio que bajó del colectivo momentos antes del hecho fue uno de los principales testigos. Mientras caminaba hacia su trabajo en una fábrica gastronómica observó la situación y relató que el agente lo amenazó: “Me dijo si quería morir mientras gatillaba. Me gatilló como cuatro o cinco veces. Me salvé porque no tenía más balas, tuve un Dios aparte”.

El joven se salvó ya que el oficial había vaciado su cargador. El efectivo de la Policía Federal siguió gatillando a pesar de no tener balas y apuntó contra él: “Me seguía buscando, yo atiné a correr y me metí atrás de un coche”.

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