El escándalo educativo que azotó a Estados Unidos

Recordamos el episodio deportivo que descubrió una estafa económica en la nación norteamericana.

Hace menos de una década, una escuela secundaria norteamericana televisó uno de sus partidos de fútbol con gran nivel de rating y éxito, se trataba de Bishop Sycamore contra IMG Academy. Esto dio cuenta de una gran victoria por parte del segundo y desa­tó un escándalo por presunto fraude y estafa por parte de las autoridades de la primera.

Vale recordar que los planes educativos en esa nación permiten ejercer un deporte de forma profesional y así ingresar a las universidades de forma gratuita. Las exigencias son muchas, pero también los beneficios. Así, los chicos que resuenan en el ejercicio físico de alguna disciplina durante su paso por el secundario, pueden seguirla en la universidad, ganar una beca para los terciarios y continuar una carrera profesional mucho más adelante en su vida. Vale mencionar que en muchos países la educación universitaria es eliminatoria o restrictiva, mientras que en otros los aranceles son altísimos.

El día en que se llevó a cabo el partido, la escuela IMG y su equipo obtuvieron una victoria histórica, tal y como acostumbra, porque tiene deportistas jóvenes de primera línea que durante toda la temporada se entrenan a conciencia.

La diferencia fue tan abismal que todos comenzaron a preguntarse cuál era el origen de la escuela que perdió y se llevaron una gran sorpresa. Al comenzar a indagar, los curiosos se percataron de que en la web de la institución educativa aparecía que no tenía una dirección física y que los jugadores estaban registrados en un domicilio que era una biblioteca. Además, no había una grilla con horarios, clases ni docentes. Se percataron de que se trataba de una organización que solo reclutaba jóvenes para los equipos deportivos prometiéndoles un futuro, pero no había tal. O al menos eso parecía. Sucede que la escuela no estaba inscripta, no figuraba en ninguna lista oficial ni recibía subvención estatal.

El partido que se transmitió por ESPN fue muy certero, mostró que la escuela perdía, que los jugadores en realidad tenían muchos años y, además, formaban parte del fraude. Los comentaristas deportivos co­menzaron a desandar este camino que llevó de un partido perdido a una institución creada solo para legitimar la parte deportiva y que no tenía una entidad educativa por detrás.

El caso resonó en los medios de comunicación durante mucho tiempo. Es por ello que comenzaron a hacer una investigación y el entrenador y el director de esta entidad fueron llevados ante la Justicia para desandar qué es lo que había sucedido, y esto se siguió en las crónicas periodísticas durante mucho tiempo.

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