La obra alegre y popular de Rubén Matos

El cantante supo instalar hits contemporáneos que protagonizan las reuniones familiares y cuyas adaptaciones alientan a los equipos de fútbol alrededor del mundo.

De pequeño, Rubén Matos repartía su tiempo entre la música y el fútbol, jugando en las inferiores de San Lorenzo y escuchando discos de The ­Beatles, Rolling Stones y Jefferson Airplane. Por esa época, forjó su participación en grupos musicales como The Tanks, Mau Mau y Tarjeta Postal. Con este último, en el Primer Festival de Música Beat obtuvo un merecido reconocimiento.

Luego llegaría su ingreso a EMI Odeón, el éxito del programa de canal 13, conducciones, algunas obras musicales inspiradas en la nostalgia, entre otros.

Con una impronta elegante e innovadora, Rubén Matos construyó su carrera como cantante y sus inicios dieron un salto absoluto cuando supo integrar el famoso programa artístico y juvenil titulado Alta tensión, emitido por el 13 junto a otros colegas que hicieron historia. Por ese entonces, también existía la competencia y la rivalidad, por lo que ellos debían mostrarse frescos y atractivos para ganarle en éxito al ciclo de iguales características titulado Música en libertad, por canal 9.

Sobre aquellos tiempos memorables, el artista supo recordar en una entrevista que le realizaron para un medio radiofónico de alcance nacional en la Argentina: “Hacíamos pasos que se pusieron de moda en los boliches. Era terrible la popularidad que teníamos, y más en el interior. Fue una explosión psicodélica, de color, la época de los hippies y de San Francisco”.

Con una carrera que despegó hasta cruzar las fronteras y llegar al viejo continente, los éxitos de Rubén siguen vigentes y se pueden disfrutar en cualquier ágape o festividad en tiempos contemporáneos. De esta manera, las canciones son un hit obligado a la hora de festejar y pasarla bien.

Pícaro y seductor, el cantante reflexionó sobre este fenómeno musical y afirmó en una charla con este multimedio: “Es algo inexplicable, porque uno usualmente graba un disco, lo suelta y lo deja ir sin saber qué puede pasar. Muchos artistas grabaron canciones maravillosas donde tampoco ha pasado nada. No por hablar de fracaso, sino por no tener el resultado esperado.

Nosotros tuvimos una repercusión, gracias a Dios, una captación del público automática dado por el programa de televisión, su frescura y lo naif que fue. De esta manera marcó a los jóvenes, a los niños, a los grandes por una causa de diversión y ritmo. Tuvo un éxito increíble en Centroamérica, en Europa. Salta, salta, Buenas noches, queridos conejos, Que la dejen ir al baile sola, todos esos éxitos quedaron en la memoria de la gente, en la cultura nacional. No hay fiesta que no se precie de tal en la que no se escuchen, y como digo siempre después del segundo vino, bailando, divirtiéndose con esos temas”.

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Por último, estas creaciones también fueron adoptadas por las hinchadas de fútbol, que modificaron las letras para alentar a sus amados equipos de fútbol, arista que fue destacada por el intérprete aludiendo a la trascendencia que se logra cuando esto ocurre: “El ingenio del fútbol te asegura el éxito porque trasciende la difusión de las radios. Así que el emblemático Mirá, mirá, mirá, sacale una foto... es una de las canciones que fueron cantadas por muchas hinchadas”.

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