Entrevista Exclusiva

Cecilia Roth: “Da mucha pena que los canales no pongan ficción nacional”

Cecilia Roth encabeza Los internacionales, única ficción de producción local que se emite en la televisión abierta. En diálogo con diario Hoy reflexionó sobre el difícil momento.

Cecilia Roth es la actriz argentina de mayor proyección internacional. Fue convocada por realizadores como Daniel Burman y Luis Ortega, y recurrente en producciones de Pedro Almodóvar y Adolfo Aristarain.

Tiene pendiente el estreno de dos películas potentes como Crímenes de Familia, de Sebastián Schindel, con un protagónico increíble y El Prófugo, de Natalia Meta. Por el estreno de Los Internacionales, diario Hoy dialogó en exclusiva con ella.

—¿Cuáles son las sensaciones que tenés de estrenar esta serie en cuarentena?

—Muchísimas y de todo tipo. Los argentinos y argentinas tienen ganas de ver ficción nacional. Yo la tendría, la tengo y de hecho cuando hay algo de ficción nacional, aunque lo haya visto, me engancho. Luego, la sensación de que estamos todos y todas pasando por lo mismo, algunos mejor, otros peor.

No cabe duda que el virus no es lo mismo para las diferentes capas de la sociedad en la Argentina y además se está viendo muy claramente, quiénes son los que padecen más y quiénes van a sufrir más esto, la gente con menos acceso, más vulnerable, fuera del sistema.

—¿Cómo ves el momento actual de la industria y que Los internacionales será casi el único producto de ficción nacional al aire?

—Veo que es un momento y un tiempo tremendo, crítico, trágico, impensable a este nivel, hemos pasado años muy duros en la industria audiovisual, pero ya la pandemia llegó a la cima de todo lo que podía pasar. Nuestro trabajo, delante y tras de las cámaras y en el teatro ni hablar, porque trabajamos para espectadores reales, cuerpos que se sientan, una ceremonia compartida.

Creo que necesitamos del Estado, para que ayude como lo está haciendo en otras áreas, porque aunque parezca poco importante la cultura en todos los sentidos es la identidad de un país. Necesitamos un apoyo y nuevas leyes de apoyo a la Industria audiovisual nacional, que estaba raquítica y ahora está bajo niveles terribles, por eso Los Internacionales, que se estrena, es tan esperada, y no hay otras, y da mucha pena que los canales no pongan ficción nacional, películas argentinas, y sí latas y series compradas.

Su trabajo en España, la fama y Los internacionales

Los Internacionales, que se ve los miércoles a las 23.15 por Telefe y completa en Flow, tiene a Cecilia Roth como protagonista del relato transcurre en 2001.

Acompaña a la actriz Juan Pablo Shuk (Pasión de gavilanes), con participaciones de Rafa Ferro, Boy Olmi, Carlos Santamaría, Gustavo Garzón y Susana Varela. La serie marca el regreso a la televisión local de Roth, tras participar en España de El embarcadero, junto a Álvaro Morte (La casa de papel).

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Al respecto reflexiona con diario Hoy sobre este ir y venir a España para trabajar: “Me gusta trabajar mucho en ambos lugares, son sitios en donde se trabaja muy bien, donde hay mucha creatividad y en ese sentido soy absolutamente feliz trabajando en ambos lugares. En España sí soy más reconocida, no que sea más cuidada que aquí, porque acá también me cuidan, pero acá hay algo con el celebritismo que allá está muy separado. Lo que es un actor y una actriz de una celebrity circunstancial está muy separado”.

Marta Costas, el nuevo desafío

—¿Cuál fue el desafío más grande de encarnar a Marta?

—Creo que meterme en ese medio que es la Justicia, sobre todo en ese momento, esa época, 2001, cómo se manejaban. Una fiscal del Estado con la única ambición que la corroe es ser parte de la Corte Suprema, en ese momento, en el cual hay tantos conflictos, en todas las áreas, políticas, sociales. Totalmente en crisis el país entero, esta mujer, como tantos otros, aprovecharon ese momento para hacer sus manejos. Meterme dentro de Marta era no juzgarla, es un personaje que mirándolo no te da ganas de ser ella.

Lo más difícil del trabajo fue meterme en un personaje que tenía justificaciones para todo lo que hacía, y las encontré, y justifiqué todo lo que hacía, por pésimo, corrupto y al borde de la ley que era. Yo tenía que ser Marta, no juzgarla.

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