El mundo cancela fiestas de fin de año y refuerza medidas frente al alza de contagios

En las últimas semanas varios países anunciaron un endurecimiento de restricciones y suspensiones de celebraciones frente a un abrupto incremento de contagios de Covid debido a la nueva variante Ómicron, que surgió en noviembre último en Sudáfrica.

Días atrás, el director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, alertó que “hay pruebas consistentes de que Ómicron se está propagando significativamente más rápido que la variante Delta. Y es más probable que las personas vacunadas o recuperadas de Covid-19 puedan infectarse o reinfectarse”.

Frente a esto, varios gobiernos revivieron medidas que acompañaron a cientos de miles de habitantes el año pasado en las fiestas.

Los habitantes de Estados Unidos, el país con más casos de coronavirus y muertes acumuladas por la enfermedad en el mundo –más de 51 millones y 809.400, respectivamente– y que recientemente ha experimentado un abrupto incremento de infecciones debido a la variante Ómicron, ya empezaron a sentir las cancelaciones de fiestas de fin de año.

En lo que respecta a América Latina, la directora de la Organización Panamericana de la Salud, Carissa Etienne, aseguró que este año hubo “triple de infecciones y muertes por coronavirus”.

Brasil, uno de los países de la región más golpeados por la pandemia, con 21,2 millones de casos y 615.000 decesos, se vio obligado a extremar sus cuidados y prohibió el ingreso al país de turistas no vacunados.

Río de Janeiro, por ejemplo, canceló su fiesta oficial de fin de año, a la que cada año acuden millones de turistas de todo el mundo, y en total 21 de las 27 capitales brasileñas no celebrarán fin de año para evitar contagios masivos de coronavirus.

Chile, por su parte, tiene prohibido el ingreso al país de extranjeros no residentes que hayan estado los últimos días en los países africanos de Sudáfrica, Zimbabue, Namibia, Botsuana, Lesoto, Esuatini y Mozambique.

En Perú, el gobierno resolvió ampliar el horario del toque de queda que regirá los días de las fiestas de fin de año (los viernes 24 y 31 de diciembre) desde las 23 y no a la 1 del día siguiente, como estaba previsto, y se extenderá hasta las 4, tal como se había programado originalmente.

En Ecuador, las autoridades prohibieron la celebración en espacios públicos de procesiones y fiestas por Navidad y fin de año, redujeron el aforo en iglesias, centros comerciales, restaurantes y playas –con apertura entre las 6 y las 18–, y varios sitios exigen presentación de certificados de vacunación.

En Bolivia se prohíben fiestas en lugares cerrados y los centros de eventos que estén gestionando fiestas deberán presentar autorización y, además de límite de aforo, el horario permitido será desde las 5 del 31 de diciembre a las 5 del 1° de enero de 2022.

La situación no es mejor en Europa, donde el Centro Europeo para el Control y la Prevención de Enfermedades (ECDC) aseguró que ya existe transmisión comunitaria de la variante Ómicron, que espera “un nuevo y rápido aumento de los casos en los próximos dos meses” y que la vacunación “no es suficiente”, por lo que exhortó a los gobiernos a reintroducir medidas.

Noticias Relacionadas