Berisso

Al borde de la tragedia: dos kayakistas fueron rescatados en impactante operativo

Quedaron varados por la neblina a 1.500 metros de la costa y fueron socorridos por varias fuerzas, que tardaron tres horas en sacarlos del agua. Sufrieron cuadros de hipotermia.

Los kayakistas platenses estuvieron a punto de protagonizar una verdadera tragedia cuando se metieron al Río de la Plata, sobre Berisso, con la idea de pescar y quedaron varados y completamente desorientados a raíz de una densa niebla que cayó sobre la ciudad. Debieron ser rescatados tras un impactante operativo que se extendió por tres horas e incluyó a varias fuerzas, informaron ayer fuentes policiales.

De acuerdo a lo aportado por voceros oficiales, todo se inició el sábado, cuando los hombres, de 46 y 52 años, ingresaron al río con el fin de pasar el día rodeados de naturaleza y, de paso, aprovechar para pescar. Sin embargo, alrededor de las 19 comenzó a caer una pesada neblina, que lo cubrió todo y se sintió más que nada “en la zona costera”, según un portavoz consultado por Trama Urbana.

Ante esto, los sujetos dejaron de ver la costa y perdieron toda noción de espacio y lugar, a la vez que la tarde empezaba a nublarse. Inmersos en un estado de pánico, pudieron comunicarse a través de sus celulares con los servicios de emergencias, que pronto entraron en acción.

Iluminación y bengalas

Los navegantes estaban con sus kayaks a la altura de La Balandra, unos 1.500 metros adentro. Participaron de su rescate personal de Bomberos con dos unidades y una embarcación, además de efectivos de la guardia de Defensa Civil con dos móviles y equipos electrógenos, más agentes de la Prefectura que también se desplazaron al lugar.

“Los hombres habían perdido totalmente la orientación y debió organizarse un impactante operativo”, admitió uno de los encargados de la ayuda, quien añadió que se tardó tres horas en sacarlos del agua y que los trabajos incluyeron una gran iluminación especial y el uso de bengalas.

Así, los kayakistas consiguieron ubicarse y desplazarse al puesto de comandos instalado en La Balandra, fuera de peligro pero con cuadros de hipotermia.

Noticias Relacionadas