Cetré, entre dos camisetas: la novela que tiene en vilo a Estudiantes

El pase del colombiano a Boca volvió a frenarse por cuestiones médicas y ahora se negocia un préstamo que no convence en La Plata. El delantero ya se entrena en City Bell mientras el Pincha define si vende, renueva o se queda con una de sus figuras.

Cuando parecía que Edwuin Cetré tenía las horas contadas en Estudiantes, la historia volvió a girar. El extremo colombiano, que ya era dado como nuevo refuerzo de Boca, regresó a City Bell y se entrenó con normalidad mientras la negociación entra en un terreno gris, cargado de dudas médicas, diferencias contractuales y urgencias económicas.

La operación estaba prácticamente cerrada. Boca iba a desembolsar cerca de 6 millones de dólares por la totalidad del pase, de los cuales 3 correspondían al Pincha. Sin embargo, una revisión médica privada encendió una alarma en el cuerpo médico xeneize: un antecedente en una de sus rodillas reabrió interrogantes que derivaron en un freno inmediato. No fue una ruptura definitiva, pero sí un golpe que cambió el escenario.

Lejos de bajarse de la negociación, Boca contraatacó con una nueva propuesta: préstamo por un año con opción de compra en los valores ya acordados. Y ahí aparece el nudo del conflicto. En Estudiantes no entusiasma una cesión. El club necesita vender para equilibrar sus cuentas y perder a Cetré sólo de manera temporal no resuelve el problema financiero. Además, su contrato vence a fin de año, por lo que antes de prestarlo deberían extenderle el vínculo, un riesgo que la dirigencia evalúa con lupa.

Mientras tanto, el jugador volvió a entrenarse como uno más. Sin despedidas, sin actos simbólicos: rutina normal. Eduardo Domínguez, que ya había dejado entrever la necesidad de ventas importantes, sigue contando con él en el día a día, aunque sabe que la situación puede cambiar de un momento a otro.

DIM, dueño del otro 50% del pase, ya había dado el visto bueno a la transferencia original. El acuerdo con el futbolista también estaba cerrado. Por eso, hoy todo depende de un nuevo entendimiento entre Juan Sebastián Verón y Juan Román Riquelme. Una obligación de compra en lugar de opción, o un cargo elevado por el préstamo, aparecen como posibles llaves para destrabar la operación.

El antecedente del pase caído a Atletico Paranaense por temas médicos le agrega dramatismo a la trama. Boca tiene apuro: dispone de una ventana extra de 10 días para incorporar y el reloj corre. Estudiantes, en cambio, juega su propio partido: vender bien o sostener a un jugador determinante.

Por ahora, Cetré sigue en City Bell. Pero su futuro, otra vez, está abierto. Una novela que lejos de cerrarse, suma capítulos.

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