“Gracias Barba”: la noche en que UNO abrazó a Domínguez
Tras el triunfo 1-0 ante Sarmiento, el estadio se convirtió en un homenaje a Eduardo Domínguez. Entre aplausos, banderas y emoción, el DT tomó el micrófono y dejó un mensaje sentido antes de iniciar su etapa en Brasil.
El resultado fue 1-0 ante Sarmiento. Pero la verdadera escena de la noche estuvo en las tribunas y en el centro del campo. El Estadio UNO despidió a Eduardo Domínguez con una ovación conmovedora, en una jornada que quedará grabada en la memoria reciente de Estudiantes.
Desde la previa el clima fue especial. Cuando el Barba salió a la cancha, bajaron aplausos largos, el clásico “dale campeón” y una bandera que resumía el sentimiento: “Gracias Barba”. El reconocimiento se repitió tras el pitazo final, con el equipo ya puntero y el entrenador caminando el césped por última vez como conductor albirrojo.
Luego, en conferencia de prensa, tomó el micrófono sin aceptar preguntas y dejó un mensaje cargado de emoción. “Le quiero agradecer a Estudiantes que me abrió las puertas y ni en los mejores de mis sueños pensé que la gente iba a sentirse identificada con la cantidad de equipos que pudimos presentar. Muchas veces lo hicimos de buena manera, otras veces nos ha costado. El agradecido soy yo para con todos los hinchas que hacen grande a la institución”, expresó visiblemente conmovido.
También hubo palabras para la dirigencia. “Martín (Gorostegui) y Sebastián (Verón) me ayudaron a levantar la vara, la exigencia de todos los equipos. Soy agradecido a ellos dos, que fueron los presidentes en mi ciclo”, afirmó. Y agregó: “Marcos (Angeleri) fue incondicional conmigo, me ayudó en muchos momentos. Todos necesitamos confianza y él fue ese motor”.
Domínguez no olvidó a los referentes que marcaron su proceso. Mencionó a Federico Fernández, Enzo Pérez, Pablo Piatti, Mauro Boselli, Mariano Andújar, Santiago Ascacíbar, José Sosa y Guido Carrillo. “Ellos fueron muy importantes en mi ciclo y grandísimos jugadores”, remarcó.
Sobre su decisión de irse, fue claro: “Fue muy difícil tomar la decisión, yo me siento feliz acá pero tuve que poner en la balanza personal seguir impulsando mi carrera y gracias a la institución que me ha entendido y valorado mi trabajo”. Y cerró con una frase que resonó fuerte: “El objetivo claro es del grupo y de la institución, no del entrenador. Creo que hay un gran plantel de jugadores que quieren ganar más y van a ir por más”.
UNO lo despidió de pie. Entre emoción y gratitud, la era Domínguez bajó el telón con victoria y aplausos.
