Victoria y despedida: Estudiantes ganó y cerró la era Domínguez en lo más alto
El Pincha venció 1-0 a Sarmiento en UNO con gol de Alexis Castro y se subió a la cima de la Zona A. Fue el último partido de Eduardo Domínguez como entrenador albirrojo, en una tarde cargada de emoción y reconocimiento.
Estudiantes escribió una página intensa en el Estadio UNO. Le ganó 1 a 0 a Sarmiento de Junín por el Torneo Apertura, se subió a la cima de la Zona A y despidió a Eduardo Domínguez como se despiden los ciclos importantes: con una victoria y una ovación.
La tarde estuvo atravesada por la emoción desde antes del pitazo inicial. Cuando el Barba salió al campo de juego, el estadio explotó en aplausos. Desde las tribunas bajó el clásico “dale campeón” y una bandera con la inscripción “Gracias Barba” acompañó el reconocimiento a un entrenador que marcó una época reciente en el club. Fue una despedida a la altura de los títulos y del carácter que imprimió en su ciclo.
En lo futbolístico, el partido tuvo momentos de tensión. Sarmiento sorprendió en el arranque con presión alta y decisión para disputar cada pelota. El Verde incomodó y generó las primeras aproximaciones, mientras el Pincha intentaba acomodarse en el trámite. Recién sobre el final del primer tiempo, Estudiantes logró arrimar peligro con dos cabezazos de Guido Carrillo que encendieron las alarmas en el área visitante. El 0-0 al descanso dejaba abierto el desenlace.
El complemento arrancó con intensidad. Sarmiento volvió a avisar y exigió a Fernando Muslera, que respondió con seguridad para sostener el cero. Ese momento fue el punto de quiebre. Porque tras capear el temporal, Estudiantes reaccionó.
A los 5 minutos del segundo tiempo, luego de una jugada que incluyó un remate al travesaño y una segunda acción por derecha, llegó el centro preciso y la volea de Alexis Castro para el 1-0. El mediocampista no dudó: salió disparado hacia el banco y abrazó a Domínguez en un festejo que resumió la tarde. Gol y mensaje.
Con la ventaja, el equipo administró los tiempos. Piovi y Neves ordenaron el mediocampo, la defensa respondió ante los intentos sin demasiada claridad del rival y el Pincha manejó el tramo final con oficio. Hubo cambios, amarillas y tensión lógica, pero el resultado nunca estuvo realmente en jaque.
El pitazo final desató el desahogo. Estudiantes quedó puntero y Domínguez se despidió con una sonrisa amplia, rodeado de jugadores y ovacionado por la gente. Fue el cierre de un ciclo que dejó títulos, identidad y carácter competitivo.
La era del Barba terminó en lo más alto. Y UNO fue testigo de una despedida que combinó fútbol, emoción y gratitud.
