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Hallaron restos de un reptil cuello largo en Chubut

El esqueleto está casi completo y los científicos indicaron que el animal convivió con los dinosaurios hace entre 201 y 65 millones de años atrás.

En el año 2009, un puestero rural de la provincia de Chubut llamado Carmelo Muñoz halló restos de un reptil prehistórico. Lógicamente sin saberlo, solo entendiendo que eran fósiles muy distintos a los de su ganado, los guardó cuidadosamente. Gracias al boca en boca, desde el Museo Paleontológico Egidio Feruglio de Trelew convocaron a cuatro investigadores del Conicet La Plata en la Facultad de Ciencias Naturales y Museo de la Universidad Nacional de La Plata para que realicen una inspección ocular. De esta manera, descubrieron que se trataba de un tipo de plesiosaurio, un grupo de reptiles marinos que habitaron en todas las aguas del planeta entre comienzos del período Jurásico y el final del Cretácico, es decir hace entre 201 y 65 millones de años atrás. Así, el único ejemplar existente hasta el momento de una nueva especie dentro de la familia Elasmosauridae fue bautizado Chubutinectes carmeloi, en homenaje a su descubridor.

“Además de algunas vértebras cervicales y parte del húmero que encontró Carmelo, nosotros recolectamos casi todos los huesos de la columna desde el tronco hasta la cola, costillas dorsales y otras abdominales llamadas gastralia, una estructura común en ciertos reptiles. También hallamos la cintura escapular, la pélvica bastante completa y elementos importantes de los miembros anteriores o posteriores, como fémur, tibia, fíbula y falanges”, relató José Patricio O’Gorman, principal autor de la investigación.

En lo que refiere a su forma, el reptil tenía un cuello muy largo y una cabeza relativamente pequeña. Con un tronco de unos dos metros de largo, la longitud total de su cuerpo se estima en aproximadamente ocho metros, mientras que su peso habría rondado los dos mil kilos, lo cual lo convierte en un elasmosaurio de tamaño medio. “La conclusión es que estamos frente a una nueva especie, la tercera descrita en Argentina, porque tiene características diferentes a las otras dos conocidas”, explicó O’Gorman, quién concluyó: “El sitio es muy remoto y aislado, y de no ser por la responsabilidad de Carmelo, hoy no sabríamos de la existencia de esta nueva especie, que sería probablemente un adorno en la ventana de su casa, algo que ha sucedido históricamente con muchos fósiles”.

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