Orgullo nacional: Argentina es el primer país de Latinoamérica en producir la vacuna Sputnik V

La empresa farmacéutica Richmond fabricó 21.000 dosis de prueba de la vacuna rusa contra el coronavirus, las cuales deberán ser controladas por el Instituto Gamaleya.

Esa luz al final del túnel que llegó desde Rusia mostró un camino de esperanza que ahora se ilumina aún más a través de la ciencia nacional, tantas veces olvidada y subestimada.

El Fondo Ruso de Inversión Directa (RDIF) y la compañía argentina Laboratorios Richmond anunciaron en el día de ayer la producción de la “Sputnik V” en nuestro país, que se ha convertido en el primero de América Latina en iniciar la producción de la vacuna rusa contra el coronavirus.

El acuerdo se firmó el 25 de febrero con el Fondo Ruso de Investigación y Richmond. El asunto se mantuvo en secreto pero varios funcionarios visitaron la planta.

Se podría fabricar 1 millón de dosis mensuales que podría extenderse a 5 millones mensuales.

"Vamos a producir la vacuna Sputnik en Buenos Aires", recalcó el ministro de Salud provincial Daniel Gollan "que la vacuna, además de todo lo que se está trayendo, se empiece a fabricar acá para usar en la Argentina hasta que sea necesario, es una gran noticia", aseguró "estos días cuando se estuvo llevando a cabo las pruebas y todo salió bien nos emocionó mucho.

Nos trae una espectativa más", y luego aclaró que el plan es "tener 5 millones y medio en dos meses de vacunas, que es lo que podemos tener, es para la población de mayor riesgo y luego seguir vacunando hasta fin de año para erradicar la circulación viral", conluyó.

"La Argentina se ha convertido en el primer país de América Latina en comenzar la producción de la vacuna Sputnik V. RDIF y sus socios han realizado una transferencia de tecnología a los Laboratorios Richmond", señaló el comunicado difundido por el organismo ruso.

Y continuó: "El primer lote producido será entregado al Centro Gamaleya para realizar el control de calidad correspondiente".

Según la empresa, se prevé que la producción a gran escala de Sputnik V en Argentina comience en junio, aunque fuentes gubernamentales explicaron que, al tratarse de un "proceso biológico, puede tener demoras y algunas dificultades hasta alcanzar los niveles óptimos" por lo que sugirieron "ser prudentes".

"Apostamos a la mejor vacuna del mundo", dijeron portavoces del gobierno, pero aclararon que "hay que poner cautela en el corto plazo".

Explicaron que "el mediano plazo es a fin de año, para hacer el 100% de la vacuna" y añadieron que la producción en el país se debe a "un acuerdo entre privados" facilitado por el Gobierno y que el Estado deberá comprar las dosis dado que "no hay nada escrito" para que Richmond destine toda la producción en la Argentina.

En ese sentido, el comunicado difundido por el organismo ruso añadió que "la vacuna producida en la Argentina podrá, luego, se exportada a otros países de América Central y América Latina".

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Por su parte, desde Laboratorios Richmond también comunicaron la producción de este primer lote, confirmaron que será enviado al Gamaleya para que realicen "las pruebas de calidad" y añadieron que "de ser positivo el proceso, la producción a escala comenzaría en junio de 2021".

"Laboratorios Richmond se enorgullece de contar con el respaldo del Fondo Ruso de Inversión Directa, que confió en su capacidad científico tecnológica para producir la vacuna Sputnik V en Argentina", indicó el comunicado de la compañía, y aseguró que "retribuirá con trabajo, compromiso y profesionalismo para asegurar la disponibilidad de la vacuna en el plazo más corto posible para el país y para la región".

En el momento en que se anunció el memorando de entendimiento entre el RDIF y Laboratorios Richmond -en febrero pasado-, el presidente Alberto Fernández destacó el acuerdo.

"Estamos muy entusiasmados con la posibilidad de producir la Sputnik V en la Argentina, vacuna con la cual ya estamos protegiendo a gran parte de nuestra población con excelentes resultados. Será una gran oportunidad para avanzar en la lucha contra la pandemia no solo en la Argentina, sino también en América Latina", dijo entonces el Presidente.

Por su parte, Kirill Dmitriev, director ejecutivo (CEO) del Fondo de Inversión Directa de Rusia sostuvo en el comunicado difundido hoy que "Argentina fue el primer país en América Latina en aprobar el uso de la vacuna Sputnik V y comenzar a vacunar a la población".

"Hoy nos complace anunciar que Argentina también se ha convertido en el primer Estado de la región en iniciar la producción de Sputnik V gracias a la asociación entre RDIF y Laboratorios Richmond", añadió.

Fuentes oficiales informaron que este primer lote de Laboratorio Richmond en Argentina consistió en la formulación (envasado) de la sustancia activa en los viales (frascos) de los dos componentes.

Si el lote supera el control de calidad del Centro Gamaleya, se comenzaría a avanzar con los siguientes pasos, que las fuentes calificaron como "muy complejos y desafiantes" para importar a Argentina el antígeno (principio activo de la vacuna) y escalar el formulado (envasado).

En ese sentido, las fuentes gubernamentales indicaron que "la posibilidad de completar el proceso de producción en Argentina a partir del antígeno, que es la sustancia activa que fabrica el Gamaleya, y producir lo que se llama formulación o envasado con las dosis es algo que aceleraría el proceso de contar con la vacuna terminada en tiempo y forma en nuestro país, siendo parte de la cadena de producción y también -por supuesto- dando la oportunidad de acelerar y favorecer el acceso de la vacuna Sputnik V a Latinoamérica".

Argentina fue el primer país latinoamericano en registrar oficialmente la vacuna Sputnik V a través de una autorización de uso de emergencia y comenzó a aplicarla en la población el 29 de diciembre de 2020; actualmente, ya está registrada en 60 países.

La vacuna se basa en una plataforma de vectores adenovirales humanos, virus inactivados que se utilizan para transportar material genético del virus que se quiere inocular, en este caso, del coronavirus.

La Sputnik V utiliza dos vectores diferentes (uno en cada dosis), lo que proporciona una inmunidad más duradera que las vacunas que utilizan el mismo mecanismo de administración para ambas inoculaciones.

Según los últimos datos difundidos por el RDIF, la efectividad de la vacuna es del 97,6%, basados en el resultado del análisis de datos sobre la incidencia del coronavirus entre los rusos vacunados con ambos componentes en el período comprendido entre el 5 de diciembre de 2020 y el 31 de marzo de 2021.

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