RELACIONES EN TIEMPOS DE PANDEMIA

Parejas que quedaron distanciadas por la cuarentena

Desde marzo se encuentran en diferentes provincias y esperan que habiliten el transporte para volver a encontrarse. ¿Cómo manejaron estos meses aislados? ¿Fortaleció o puso en duda el vínculo?

La cuarentena por el coronavirus, que empezó el 20 de marzo y se extendió hasta el 20 de septiembre, dejó muchos planes inconclusos para parejas que quedaron separadas en distintas provincias por el corte al servicio de transporte de larga distancia.

Magalí Boazzo y Kevin Gerhard quedaron distanciados a los pocos meses de iniciada su relación: ella en Berisso y él en Puerto Rico, provincia de Misiones. Ahora, esperan que pronto habiliten el transporte, así él puede viajar y generar el esperado reencuentro.

“Es complicado llevar adelante una relación a distancia, ya que no es posible convivir de manera normal. Falta de contacto, falta de cercanía, la comunicación es muy limitada por mensajes o llamadas. De todos modos, siempre buscamos salir adelante, es importante no dejar que nos ganen esas limitaciones”, dijo Kevin a diario Hoy.

“Por la relación a distancia ya estábamos algo acostumbrados a vernos por videollamada. Fue muy poco el tiempo que nos vimos físicamente. Aun así, no se planteó abandonar la relación, en ese sentido estamos fuertes, a pesar de lo difícil que se vuelve a veces la distancia”, explicó Magalí.

Por otro lado, con una relación más extensa, de casi ocho años,
Ignacio Bescos y Julieta Poch debieron interrumpir sus planes de mudanza juntos, por el aislamiento. Él quedó varado en General Pico, La Pampa, y ella en La Plata.

“En tiempos de pandemia es complicado proyectar, pero nos encontró en momentos personales ideales que nos ayudaron a dar un paso que queríamos dar desde hace mucho tiempo, que es el de la convivencia. Por motivos económicos era complicado y el 2020, pese al coronavirus, nos permitió proyectar eso”, señaló Ignacio a Hoy.

Antes de la pandemia, lo máximo que pasaban distanciados eran los meses de verano, cuando cada uno viajaba a visitar a su familia. Pero, después de verse casi todos los días, pasar a estar más de cinco meses separados reforzó los vínculos y deseos. “Saber que la relación sigue creciendo a pesar de la distancia, y que jamás se puso en duda, nos une más”, aseguran.

“Además de la falta de contacto físico, creo que lo más difícil es perdernos de compartir cosas juntos, nuestros cumpleaños, por ejemplo. Por otro lado, estamos en planes de mudarnos juntos, y tener que ver, comprar y hacer las cosas del departamento sola es feo. Me hubiese gustado poder compartir esa parte del proceso con él”, reforzó Julieta.

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