Alemania conmemoró el fin de la Segunda Guerra Mundial y mantuvo su apoyo a Ucrania

“Apoyamos a Ucrania en la lucha contra el agresor, Ucrania prevalecerá”, manifestó el canciller federal Olaf Scholz, quien igualmente aclaró: “No hacemos todo lo que se nos pide. Juré, en mi cargo, evitar cualquier daño al pueblo alemán”.

Miles de personas conmemoraron ayer en diversos lugares de Alemania el 77° aniversario de la liberación del nacionalsocialismo y el fin de la Segunda Guerra Mundial en Europa, con la sombra de la guerra en Ucrania sobre muchos de los actos convocados, informó la prensa local.

En este contexto, el jefe del gobierno, el canciller federal Olaf Scholz, subrayó la responsabilidad histórica de Alemania de apoyar a Ucrania ante la invasión rusa y se mostró convencido de que Rusia no ganará la guerra.

“Hemos aprendido una lección central de la catastrófica historia de nuestro país entre 1933 y 1945; nunca más guerra, nunca más un genocidio, nunca más tiranía, defendemos la ley y la libertad, del lado de los atacados”, enfatizó en un discurso televisado.

“Apoyamos a Ucrania en la lucha contra el agresor, Ucrania prevalecerá”, remarcó.

También justificó el rumbo político adoptado en el conflicto y recordó que por primera vez en la historia del país se enviaron armas a una zona de guerra.

Pero aclaró: “Al mismo tiempo, no nos limitamos a hacer todo lo que unos y otros exigen en este momento”. Alegó que había jurado su cargo para evitar el daño al pueblo alemán.

En paralelo, solo en Berlín estaban programadas decenas de ceremonias y concentraciones conmemorativas por el aniversario del fin de la Segunda Guerra Mundial.

La Policía desplegó un gran contingente para prevenir posibles conflictos y hasta las primeras horas de la tarde no se habían reportado incidentes importantes.

Durante la mañana del domingo, varios cientos de personas depositaron flores y homenajearon a los caídos en el monumento soviético del parque Treptow de Berlín.

Muchas personas también acudieron pacíficamente en la mañana del domingo a otro monumento soviético, ubicado en el barrio de Mitte, donde colocaron coronas de flores.

La ministra de Interior, Nancy Faeser, que había anunciado previamente que se impediría que fuese glorificada la guerra en Ucrania, expresó que estaba “muy agradecida a la Policía por el fuerte despliegue los días 8 y 9 de mayo para impedir acciones que glorifican la guerra de agresión rusa y los crímenes de guerra rusos”, en declaraciones a los medios alemanes.

En Berlín, las fuerzas policiales impusieron algunas restricciones en 15 lugares conmemorativos, como la prohibición de enarbolar banderas rusas y ucranianas.

El embajador ucraniano, Andrij Melnyk, depositó una corona de flores en el monumento soviético del Tiergarten de Berlín en memoria de los soldados ucranianos muertos en la Segunda Guerra Mundial, donde también hubo arreglos florales de organismos oficiales y asistieron veteranos y miembros del ejército ucraniano.

Unas decenas de personas clamaron repetidamente “Melnyk fuera”, durante la hora que duró la visita del embajador, y otros manifestantes respondieron con cánticos de apoyo en ucraniano.

Por su parte, el presidente de Alemania, Frank-Walter Steinmeier, describió la guerra en Ucrania como una “ruptura de época” que obliga a los europeos a tomar dolorosas decisiones.

Durante un congreso nacional de la federación de sindicatos alemanes DGB celebrado en Berlín, agregó: “Estábamos demasiado seguros de que la paz, la libertad y la prosperidad eran algo natural”.

“Esta guerra nos deja brutalmente claro que debemos proteger y defender nuestra democracia, ¡interna y externamente!”, exclamó.

“No se debe permitir que el nacionalismo, el odio a las naciones y la manía imperial dominen el futuro de Europa. Debemos evitarlo”, manifestó sobre una de las lecciones que dejó el 8 de mayo de 1945, que marca un día de liberación y de recuerdo.

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