Reino Unido: otra vez amenazan con un paro total de trenes

Los maquinistas de los ferrocarriles aseguraron que van a paralizar los recorridos si no hay aumento salarial. El gobierno estudia una ley para limitar las protestas.

El Reino Unido vive jornadas de protestas desde hace meses por parte de diversos sindicatos, pero los más duros fueron los maquinistas de los ferrocarriles, que hasta realizaron la movilización más grande de los últimos 30 años.

Ahora, amenazaron con paralizar la mayoría de los trenes del país el 1° y 3 de febrero, después de que el sindicato rechazara la oferta de aumento salarial del 8%, ya que la inflación promedio fue del 11%.

Aslef es el sindicato que reúne a los maquinistas, y señaló en un comunicado que la medida “paralizará la mayoría de los servicios ferroviarios en 14 compañías operadoras de trenes, incluidas las rutas interurbanas y de cercanías”. En tanto, pusieron en marcha medidas de protesta en todo el país, sumándose de ese modo a una huelga mayor que convocó a 100.000 trabajadores públicos y maestros para exigir mejoras salariales.

Mick Whelan, secretario general de Aslef, dijo que la propuesta no es aceptable, aunque añadió que están “dispuestos a participar en más discusiones dentro del proceso” acordado previamente. El sindicato informó que se habían reunido desde el lunes por la tarde para considerar las propuestas del Rail Delivery Group.

Pero la empresa dio a conocer la cifra a los medios antes que al gremio y el dirigente ya había advertido previamente que no había “ninguna posibilidad” de que sus miembros aceptaran un acuerdo que estuviera por debajo de la inflación y empeorara sus términos.

“Ahora es claro para nuestros miembros y el público que esta no era una reforma o modernización, sino más bien un intento de obtener cientos de millones de libras de ­productividad por medio de recortes salariales del 20%, al mismo tiempo que se le negaba a nuestro sindicato cualquier esperanza de tener algo que decir en el futuro”, indicó, a la vez que recordó que no reciben aumentos desde 2019.

En caso de que la medida de fuerza se ­concrete, será la séptima y octava huelga nacional del sindicato en el último año. Por eso, como señaló este medio en su edición ­anterior, el gobierno británico comenzó negociaciones con el Parlamento para aprobar una nueva ley que otorgaría a la Policía autoridad para reprimir las protestas más “disruptivas”, que podría permitirle imponer restricciones a la ubicación y horario de las protestas, así como limitar el número de participantes y su duración.

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