estudiantes

A 51 años de la Copa que se ganó a lo guapo y con boxeadores en el mítico Centenario

El clima era muy hostil, ya que Peñarol era considerado mucho más que un grande de Uruguay: el equipo guapo y uno de los más poderosos de Sudamérica.

Hoy se cumplen 51 años del primer tricampeonato de un equipo argentino en la Copa Libertadores de América. Pero atrás de la conquista se esconde una historia de violencia, golpes y guapeza, que ningún futbolista de la actualidad estuviera dispuesto a soportar.

El clima era muy hostil, ya que Peñarol era considerado mucho más que un grande de Uruguay: el equipo guapo y uno de los más poderosos de Sudamérica.

“Esa final fue recordada porque hubo una batahola previa cuando estábamos haciendo la entrada en calor. Nos quisieron presionar y nos mandaron a cinco boxeadores uruguayos más alguno más de la barra de Peñarol para pegarnos. Les abrieron un portón y se armó un revuelo bárbaro”, repasó el Bocha Flores (recientemente operado de la cadera), siendo generoso en su relato.

Lo curioso es que el técnico de Estudiantes, viejo zorro Zubeldía, estaba adelantado a todo y había sumado a la delegación a José Menno, un boxeador platense de mano pesada, que creció en Barrio Norte, cerca del diario Hoy, y pasó momentos de su infancia y juventud con la barra de la esquina de 4 y 35.

Entre Menno, Pachamé, Bilardo y algún que otro colaborador soportaron la batahola, que de todos modos no impidió que varios jugadores salgan a jugar la final con la cara inflamada por los golpes de los barras y los boxeadores uruguayos. Así, otra vez de visitante y con todos en contra como en Old Trafford o el Mineirao, el Pincha fue Tricampeón de América.

Noticias Relacionadas