Ascacibar no se entrenó con Estudiantes y se acerca a Boca

El Pincha vive horas intensas: Ascacibar y Cetré se despiden, Brian Aguirre llega como parte de la negociación con Boca, Tomás Palacios se incorpora como refuerzo y Eduardo Domínguez ajusta el once para un duelo crucial. Entre ventas, movimientos y un semestre cargado, Estudiantes intenta mantener firme su estructura.

La previa del partido frente a Boca no es una más para Estudiantes. En pleno inicio del Apertura y con un calendario frenético por delante, el Pincha atraviesa días de sacudones fuertes: se va Santiago Ascacibar, también Edwuin Cetré, llega Brian Aguirre como parte de la operación con el Xeneize y se suma Tomás Palacios como nuevo refuerzo. En el medio de ese torbellino, Eduardo Domínguez intenta sostener equilibrio deportivo mientras reajusta el equipo a contrarreloj.

La mañana en UNO dejó una imagen que ya reflejaba decisiones. Ascacibar y Cetré llegaron temprano, se movieron con el plantel, participaron del calentamiento… pero hasta ahí. A la hora de repartir pecheras, ninguno apareció entre los titulares. Fue el primer indicio concreto de lo que minutos después se confirmó: ambos futbolistas viven sus últimas horas en el club y no serán parte del duelo del miércoles.

El Ruso, referente absoluto y capitán hasta hoy, se corrió de la práctica, trotó a un costado y luego abandonó la actividad grupal. En su lugar ingresó Ezequiel Piovi, una pieza clave para rearmar el mediocampo. En la ofensiva, Fabricio Pérez ocupó el lugar de Cetré, tal como ocurrió en Avellaneda. El mensaje fue directo: Domínguez ya piensa un Estudiantes sin dos de sus líderes futbolísticos.

En paralelo, la negociación más ruidosa del mercado se cerró. Boca compró el 80% del pase de Ascacibar por 4 millones de dólares limpios y cedió a préstamo por 18 meses a Brian Aguirre, una de las promesas que el Pincha ya incorporó y que podría tener minutos antes de lo imaginado. El préstamo incluye una opción de compra de 2 millones por la mitad de su ficha y garantiza un porcentaje de futura venta en caso de que el Pincha no ejecute esa cláusula. Un movimiento complejo y estratégico para un club que necesitaba vender, pero no quería desarmarse del todo.

A ese reacomodamiento se suma Tomás Palacios, otro refuerzo que llega para ampliar variantes en un semestre que será exigente desde lo físico y competitivo. Domínguez valora su versatilidad y lo imagina compitiendo rápidamente por un lugar.

El once que paró este lunes también mostró retoques obligados. Muslera quedó descartado por tres semanas y su lugar lo ocupó Fabricio Iacovich. Eros Mancuso apareció por la izquierda en lugar de Benedetti, mientras que Mikel Amondarain tomó el sitio de Gabriel Neves. La formación inicial fue: Iacovich; Meza, Núñez, González Pirez, Mancuso; Piovi, Amondarain, Medina; Farías, Carrillo y Pérez.

Sin Ascacibar, sin Cetré y sin su arquero titular, Estudiantes llega a un cruce siempre picante ante Boca cargando una mezcla de incertidumbre y expectativa. Entre bajas sensibles, incorporaciones que generan ilusión y un equipo que debe reconstruirse sobre la marcha, Domínguez vuelve a enfrentar un viejo desafío: mantener al Pincha competitivo, aun cuando el mercado le mueve el piso.

El miércoles, en UNO, arranca una nueva etapa. Con cambios, con preguntas y con un plantel que deberá reinventarse rápido. Pero, como siempre, con la identidad de Estudiantes por delante.

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