“Me quedo siempre pateando y perfeccionando la pegada después de las prácticas”
El hijo del Mellizo Guillermo resaltó la importancia del trabajo en el fútbol y así justificó el gol olímpico del cual hablan todos los futboleros en el arranque del Torneo Apertura.
Con la misma seriedad en la mirada que caracteriza a Guillermo Barros Schelotto cuando se enoja hablando de los árbitros, a Nicolás, el volante ya consolidado que tiene el mediocampo del Lobo, no le tiembla el pulso para explicar las razones de la victoria contra Boca.
Como lo había su papá cuando era jugador, el joven mediocampista de Gimnasia hace un culto del trabajo y el perfeccionamiento en la pegada y en contacto con El Clásico admitió que eso le trajo algunos “retos” del profe del plantel por quedarse más de la cuenta en la cancha.
Hace 30 años, cuando el Viejo Timoteo revolucionó y cambió los campos de entrenamiento de Estancia Chica, era habitual y hasta aceptado que los futbolistas se queden mucho tiempo entrenando o pateando tiros libres o penales para mejorar la pegada. Hoy está todo programado, con las dosificaciones de las cargas y los estudios que hace los preparadores físicos, para evitar y eludir desgaste o lesiones por un exceso en los trabajos.
Nicolás Barros Schelotto admitió esta situación con el cuerpo técnico, pero también respondió en la cancha marcando un golazo de tiro libre del cual hablan todos en el país.
“Me suelo quedar varios minutos pateando y perfeccionado después de las prácticas y a veces el profe me reta. Pero me gusta mejorar y patear y perfeccionar la pegada”, explicó el zurdo, quien anteriormente al gol de córner había pateado un tiro libre que exigió al arquero Cambeses y puso en aprietos a Racing en el comienzo del partido en el Bosque.
“Pegamos en el momento justo y terminamos haciendo un gran partido”, explicó el volante, quien también tuvo un duelo muy particular con Nazareno Colombo, el defensor que defiende la camiseta de La Academia y que surgió en Estudiantes.
Sigue la máquina de entrenar en Abasto
Sin descanso, los jugadores del Lobo volvieron a entrenarse ayer a la mañana en el predio de Estancia Chica, en donde hubo tareas más exigentes para los jugadores que no entraron contra Racing y un trabajo regenerativo con mucho estiramiento y charla amena con los jugadores que formaron parte de la victoria.
Hoy el Lobo volverá a trabajar por la mañana en el predio de Abasto y mañana martes lo hará por la tarde para luego quedar concentrado a la espera del choque contra River, previsto para el miércoles a las 20 en el Monumental.
