Dos goles

Estudiantes sacó provecho de los goles de Carlos Auzqui para cerrar el año festejando en el estadio Ciudad de La Plata. Volvieron a aparecer errores en el planteo, y los cambios dejaron mucho que desear .

Así fue el arranque...


De entrada, Estudiantes se paró con Marcos Angeleri como líbero, Sarulyte por la derecha y Shunke por la izquierda, en una posición que no terminó favoreciéndolo. Con Gelabert, Jara y Benítez en el centro de la cancha tratando de generar el juego, Zapata quedó solo con la Gata Fernández.

... y así terminó

Si bien el sistema no varió mucho en el final, los ingresos de Núñez y Auzqui le cambiaron la cara al equipo en los últimos metros. El primero se paró bien por derecha, mientras que el segundo lo hizo al costado del colombiano Zapata, logrando la movilidad que le permitió definir y abrir el partido. 

Por el Profe Córdoba

Si hubiese tenido que elegir un título para esta nota antes de los dos goles de Estudiantes, habrían sido: uno de ellos, “Maaamamía”. Otro habría sido: “Braña y diez más”. Y otro habría sido: “Sólo tres dedos y un manotazo”. Pero como Estudiantes ganó y en el fútbol lo más hermoso que hay son los goles, decidí titularla de esta manera. Ahora, si me pongo a analizar los 90 minutos, siguen apareciendo como en todos mis análisis cosas que me parecen increíbles y que no entiendo. Por ejemplo: otra vez cambio de esquema. Esta vez no se optó por el 3-4-1-2 ya usado, por el 3-5-2 ya usado, ni por el 4-4-2 ya usado ni por el 4-1-4-1 ya usado. Entonces, cualquiera me podría preguntar: “¿Profe, esta vez qué se usó?”. Mi respuesta sería: en el primer tiempo no tengo la más remota idea. Y en el segundo tiempo diría que terminó jugando con una disposición de jugadores con la cual se debería haber iniciado. El primer tiempo fue Braña contra San Martín de San Juan. Y recordemos que estamos hablando de San Martín jugando de visitante contra Estudiantes. Un San Martín que a su goleador Osorio no lo tuvo. Y a ese San Martín con dos delanteros (uno de los cuales el año pasado jugaba en el Argentino A) se le jugó con una línea de tres que no la hizo mal, pero después, con una cantidad de medias en donde, salvo Braña que cortaba, ordenaba y hasta intentaba meter pases de gol, tuvo otros cuatro mediocampistas que realmente en la semana tuvieron que hacer prácticas brillantes para sacarles el lugar desde el inicio a Núñez y a Auzqui. 

La primera situación de juego clara la tuvo San Martín, que un buen toque de Shunke evitó que definiera de cabeza. Después Estudiantes fue en ataque ante un equipo que estaba parado claramente de la mitad para atrás. Terminó el primer tiempo y pensé: aquí seguramente saldrán dos de los medios que no han rendido, ya que la reflexión debería haber sido poner a Maxi Núñez por derecha y Auzqui por izquierda para no dejar tan solo a Zapata. Solamente entró Núñez de wing derecho y Estudiantes no fue para nada controlador del juego; solamente centros para la cabeza del moreno. 

Recién, y cuando nada hacía modificar la historia, la entrada de Auzqui le permitió a Estudiantes tener tres puntas, como debería haber tenido desde el inicio. Bastó un centro de tres dedos de Núñez para que Auzqui lograra el primero. Y bastó que los tres delanteros coordinaran una contra para que Auzqui lograra el segundo. 

En resumen, estoy convencido de que si Estudiantes en este mediocrísimo torneo hubiese desde el vamos definido un planteo y jugado realmente con los jugadores que tendrían que haber jugado, hoy estaríamos hablando de un equipo que hasta la última fecha podría haber peleado el campeonato.

Noticias Relacionadas