Por Daniel “Profe” Córdoba

Zafaste por un lateral

Estudiantes le cedió el protagonismo y el campo a un rival de mitad de tabla. El equipo no tenía que salir a defenderse jugando de local.

En la jornada de ayer vimos un partido en el que había un equipo que sabía con qué y cómo jugar, y otro como Estudiantes, que por momentos fue paupérrimo en la cancha.

Estudiantes arrancó con línea de cuatro atrás y afuera todas las modificaciones (3) que usó en la fecha anterior en Córdoba. Casi como si el propio Zielinski reconociera que erró en la decisión en la Docta.

Antes del primer minuto, Zuqui ya estaba amonestado... ¿¡Para qué!? Los de Paternal, con tres en fondo y un mediocampo muy poblado, dominaban el territorio.

Sánchez Miño aparecía libre o por la derecha. A Zuqui se lo veía un poco más adelantado. En Argentinos, el central por fuera, a la derecha, (Mac Allister) atacaba como lateral derecho.

A los casi 20 minutos, el Bichito casi se puso arriba. Florentín la paró de pecho y definió, pero la pelota se fue muy cerca. Para ese momento, Estudiantes todavía no había ni pisado el área.

El equipo de Zielinski no contraatacó. No pateó al arco. No marcó bien. Le crearon, fácil, tres o cuatro situaciones de gol. Mereció perderlo. Jugó muy feo.

Si me preguntara a qué equipo no iría a ver a un estadio, ese sería Estudiantes de La Plata. Es un equipo que tiene para más, pero la energía positiva y las ganas de ganar deberían aparecer para lograrlo.

Argentinos, sobre el final del primer tiempo, ya había sumado una gran cantidad de jugadas peligrosas. Ya para ese entonces se podían contar seis o siete claras. Pero el Bicho tiene menos definición que Estudiantes. Y eso no es poca cosa.

De entrada, en el segundo tiempo, yo hubiera metido por lo menos dos cambios en cada equipo. Yo, al menos, hubiera hecho eso, pero los dos técnicos no tocaron nada ni en Argentinos ni en Estudiantes.

Lo hubiera metido de una a Pellegrini y Castro de wines y ayudando a defender, pero presionando alto. También hubiera dejado a Apaolaza de nueve y el medio con Zuqui, Corcho y Sánchez Miño.

Estudiantes empezó a reaccionar y tras una pelota luchada de Apaolaza, Castro erró el gol.

Pero Argentinos ejecutó muy bien los córners. Villalba, a pesar de su estatura, primereó a las 4 torres de Estudiantes, y estuvo cerca. Hasta ese momento, ya entrado el segundo tiempo, Argentinos había sumado varias situaciones claras de gol, contra una sola de Estudiantes.

Por su parte, ¿Ayoví jugó? ¿O solo entró a la cancha?

El partido se tornaba muy feo con el correr de los minutos. Estudiantes estaba jugando de local y salía. Le cedió la pelota, el campo y por momentos ya irritaba.

Argentinos se puso arriba con un gol de Florentín a los 25 minutos del segundo tiempo y recién entonces Estudiantes mostró actitud, reacción y creció el juego del Corcho Rodríguez. ¿Por qué esperaste tanto Estudiantes? No se entiende. Inconcebible. Cambios y más cambios. Y cuando faltaban 10 minutos, Argentinos seguía tomando la pelota por toda la cancha.

De un lateral para Estudiantes salió la jugada que derivó en el penal y Pellegrini se encargó de definirlo. Injusto por donde se lo mire: Argentinos hizo todo, se cansó y se debilitó con sus cambios.

Si no fuera por un lateral y el penal del empate, Estudiantes no habría reaccionado nunca.

El Pincha jugó feo y mal. Se defendió de local y generó que se le anime hasta un equipo de mitad de tabla, que se decidió a mostrar a los pibes contra el León.

No digo que un equipo mío jugaría mejor. Pero sí buscaría ganar desde el primer minuto, emocionaría y contagiaría. Eso lo aseguro.

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