entrevista
Juan José Campanella: “Nadie conoce prácticamente ya a Nini Marshall, está pasando al olvido para los jóvenes”
El realizador y dramaturgo vuelve con una de las obras más exitosas del 2025.
Empieza con D, siete letras volvió al Teatro Politeama (CABA), con Eduardo Blanco y la incorporación de Victoria Almedia. Escrita con Cecilia Monti, hablamos con Juan José Campanella, quien además a dirige y se prepara para los estrenos de Parque Lezama y Mafalda en Netflix.
—Hace un año y un poquito hicimos entrevistas por el estreno de la obra que ya vieron 100.000 espectadores, y ahora es un re-estreno, y con el desafío de sumar una compañera nueva…
—Bueno, es una cosa que pasa cotidianamente. Yo no diría que es un re-estreno porque hace un mes que no la hacemos. Con Parque Lezama hubo reestreno porque habíamos parado un año y pico. Esto es una continuidad. Vicky es una actriz de mi lista corta. Trabajé con ella en El Hombre de Tu Vida y en Qué Hacemos con Walter. Tenemos el mismo sentido del humor. Es muy importante en la obra manejar mucho el humor y la emoción. Es muy importante las dos cosas. Sabes el rango por el que pasa la obra. El rango dinámico y la verdad que Vicky lo tiene. Costó mucho encontrar a alguien que llenara esos zapatos, pero creo que hemos sorteado la cosa con mucha altura.
—¿Cuando la escribían con Cecilia imaginaban la repercusión, esta continuidad en el tiempo?
—Siempre trato de no imaginarlo. En los comienzos de mi carrera siempre soñaba, esto va a ser buenísimo, va a romper todo y fracasamos siempre. Así que ahora me doy cuenta que es impredecible. Impredecible porque en toda obra hay un elemento que la completa y que es el público. Entonces vos empezás a trabajar algo 3, 4, 5 años antes, como esta obra empezamos 5 años antes de que se estrenara. Es imposible saber en qué va a estar la sociedad, en qué va a estar el público, si va a ser cancelable, si lo que era divino y gracioso ahora es cancelable y no nos podemos reír de eso. Entonces es como una lotería. O simplemente está en un estado de conmoción política y no tiene ganas de ir a ver una comedia. Hay tantas cosas que yo ya aprendí que no sueño. No pienso más.
—Arrancas el año con el estreno de la continuidad de la obra, pero este año va a ser el año de Parque Lezama…
—Parque Lezama creo que va a ser algo que va a llamar mucho la atención. Porque es así que va en contracorriente de la cultura, de todo. Se dirigió sola, te digo. Por supuesto que el Parque tiene los desafíos de un lugar vivo, en pleno centro de la ciudad. Y que nunca imaginé que tenía tantas cotorras. Te digo que la gente no sabía. Pero las cotorras del Parque impresionan. Mira que viví 20 años a dos cuadras. No podíamos creer. Ya no sabíamos qué hacer con las cotorras. Pero la verdad que hicieron un trabajo de sonido espectacular. La obra no necesitaba una adaptación. Porque la obra transcurría afuera. No era claustrofóbica. No era una obra en un living. Entonces, lo que tiene superador con respecto al teatro es el primer plano. Yo veía, que en el teatro uno mira al que habla. Es instintivo. Vos mirás al que está hablando. En el cine miran al que yo quiero. Y miran al que está escuchando. Y hay cosas de las caras de Beto Brandoni, de Eduardo, que es impresionante. El primer plano. Dos semanas antes de bajar dije la quiero ver desde la fila 5. Y la vi por primera vez los primeros planos de estos tipos, que son dos monstruos. Dije, hay que hacer la película. Tiene que quedar esto. Lo llamé a Paco Ramos de Netflix, que estaba justo en Buenos Aires. Le dije, vení a ver la obra, porque quiero hacer la película. Y vino y me llamó desde la puerta. Desde la puerta a la salida y me dijo “la hacemos”.
—El secreto de sus ojos estuvo en una reciente lista como la primera película. ¿Qué te pasa cuando ves tus películas en un listado?
—La leí esa lista. Hay tres películas mías, pero tengo que reconocer también, nobleza obliga, que son películas muy nuevas. No puede ser que no esté La tregua. Es porque la gente no la vio. Los que votaron no la vieron. Y otras películas de Hugo del Carril, entre otros, esto habla de lo que yo siempre vengo hinchando, que es la restauración. Lo que nos falta de cuidar nuestra cultura. El tema de restauración de cine. Nadie conoce prácticamente ya a Nini Marshall, está pasando al olvido para los jóvenes. Dos generaciones más y no se va a conocer a Nini Marshall. Y son peliculones populares y no tan populares. Y entonces, bueno, es muy linda esa lista. Pero la verdad que es una lista de las películas, sacando Esperando la Carroza, que está porque es un clásico, las demás son todas de los últimos 25 años. Entonces, si fuera la lista del siglo XXI, ponele, sería más justo.
