cultura

Animales en la pantalla

No solo hombres y mujeres se hicieron famosos rodando películas, muchas otras criaturas del reino animal descollaron en Hollywood.

Los más memoriosos guardarán un recuerdo entrañable del pastor alemán eternizado con el nombre de Rin Tin Tin, o Lassie, una perra rescatista sinónimo de la bondad más inteligente. Pero el elenco de animales que se lucieron ya sea en la pantalla chica o en el cine, es interminable y cualquier enunciación no puede pasar de ejemplificativa. Los animales más requeridos para actuar ante cámaras, son los perros por su capacidad de entrenamiento y su conexión emocional con el público; los caballos, para películas de género western o histórica; los gatos, para filmaciones sobre terror o drama y grandes felinos, para escenas de acción o aventura.

El rápido congelamiento de las aguas del Círculo Polar Ártico, se convirtió en el peor enemigo de una familia de ballenas grises que quedó atrapadas en el hielo sin posibilidad de moverse a mar abierto. Ante esto, Adam Carlson y su ex-novia Rachel Kramer, una voluntaria de Greenpeace, iniciaron una campaña para liberar y salvar a estos grandes mamíferos marinos. La película Una gran esperanza está basada en la conocida Operación Breakthrough, una movilización internacional que sumó esfuerzos para liberar a tres ballenas grises del hielo en el mar de Beaufort, Alaska en 1988.

La dramática historia de Mariah's Storm fue la inspiración detrás de la película Persiguiendo un sueño. Mariah's Storm nació en 1991 en Crescent Farm en Kentucky , propiedad de Donald T. Johnson. Como hija de Rahy y Dreaming of Anna, Mariah's Storm tenía brillantes perspectivas por delante en el mundo de las carreras de caballos , pero su promisorio horizonte en las carreras casi llegó a un final prematuro. En 1993, mientras corría en el Alcibiades Stakes en el hipódromo Keeneland en su ciudad natal de Lexington, Kentucky, parecía que la auspiciosa carrera de la potranca se había truncado cuando sufrió una caída y se fracturó el hueso cañón delantero izquierdo. Hasta ese momento, había estado compitiendo para ganar puntos para calificar para un lugar en la Breeders Cup de ese otoño . Aunque una fractura del hueso cañón normalmente pondría fin a la carrera de carreras de un caballo, los propietarios y entrenadores de Mariah's Storm estaban decididos a que se le daría todas las oportunidades para recuperarse y continuar su carrera. Con los dedicados esfuerzos de un equipo de veterinarios expertos, la lesión sanó bien y la potranca recuperó su fuerza, pero llevó mucho tiempo e ingentes esfuerzos logar que volviera lentamente a competir.

Otro ejemplo arquetípico fue el perro japonés llamado Hachiko. Su dueño, Hidesaburo Ueno, era un agrónomo que impartía clases en la Universidad de Tokio. Lo encontró cuando apenas era un cachorro, en 1924. En un principio no quiso quedárselo, pero después se encariñó con él y cambió de opinión. Al notar que el perrito sufría una desviación en las patas delanteras, decidió llamarle Hachi, en referencia al término nipón que designa al ocho. Ueno y Hachiko se hicieron inseparables. El animal acompañaba al profesor por la mañana a la estación de tren de Shibuya, donde se lo podía ver al final de la jornada mientras esperaba su vuelta. Aquellos con los que se encontraban en su trayecto diario, transeúntes o dueños de comercios, observaban con simpatía la devoción del perro por su amo. Pero el profesor murió el 21 de mayo de 1925, víctima de una hemorragia cerebral. Hachiko, a partir de ese momento, siguió acudiendo invariablemente a la estación, como si Ueno tuviera que llegar en cualquier momento. Iba a vivir allí, en Shibuya, el resto de su existencia. Admirados por su inquebrantable fidelidad, los viajeros que pasaban por allí se encargaron de alimentarlo y cuidarlo. Empezó a ser conocido por todos como "el perro fiel". La película se estrenó en 2009, fue protagonizada por Richard Gere y está dentro de las películas más taquilleras sobre mascotas de este siglo.

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