La reforma laboral de Milei profundiza las tensiones en la CGT
La central obrera debate entre negociar cambios en el Congreso o activar un paro general.
La reforma laboral que impulsa Javier Milei expuso diferencias internas en la CGT. Mientras la conducción mayoritaria apuesta a negociar cambios en el Congreso y evitar un paro inmediato, el ala más dura presiona para activar protestas y avanzar hacia una huelga general.
Tras la aprobación del Presupuesto 2026, la central asumió que el oficialismo buscará avanzar con modificaciones profundas en la legislación laboral. Bajo esa premisa, la CGT sostiene una oposición pública y, en paralelo, trabaja en una propuesta alternativa que limite el alcance de la iniciativa oficial. La conducción integrada por Octavio Argüello, Jorge Sola y Cristian Jerónimo, tiene un perfil dialoguista. Sin embargo, al menos diez gremios mantienen una postura ultraopositora, entre ellos la UOM y La Bancaria.
La CGT reforzará gestiones con gobernadores y legisladores para frenar el proyecto, mientras avanza en una propuesta que preserve convenios colectivos y financiamiento sindical. En ese marco, crece la posibilidad de un paro general en marzo, vinculado a los cierres de empresas y despidos que se proyectan para los próximos meses.
