Sangriento crimen en la Zona Roja: sin rastros del asesino

El hecho, que conmocionó a la comunidad trans, continúa impune. Los detectives de la fuerza analizan cámaras de seguridad para dar con el implicado.

Bajo un profundo hermetismo avanza la causa por el crimen de la mujer trans asesinada la madrugada del sábado en la Zona Roja platense, informaron ayer fuentes oficiales.

“Estamos a la espera de los análisis de las grabaciones que tomaron las cámaras de seguridad instaladas en el corredor por donde se movió el auto del que, aparentemente, partieron los tiros” que acabaron con la vida de Soraya, le contó a Trama Urbana un vocero de la pesquisa.

Las fuerzas en la cúpula policial están puestas en las filmaciones de las inmediaciones en donde tuvo lugar el hecho, sobre diagonal 73 y 64. Esto se debe a que no cuentan con otros datos firmes ni de interés para atrapar al homicida. El silencio entre las compañeras de la víctima es estricto, y eso tampoco ayuda para esclarecer el sangriento suceso. “No quieren hablar mucho, se trata de un ambiente muy cerrado; de hecho, nadie reclamó siquiera el cuerpo de la damnificada”, añadió el portavoz ante este multimedio.

Sí se sabe que la esquina donde ocurrió todo es una de las más críticas de la Zona Roja, con una gran concurrencia de dealers y compradores, y recurrentes disturbios. Hasta el momento, los peritos de la Policía Científica detectaron dos disparos, uno que pegó en el pecho de Soraya, matándola minutos después en el hospital Gutiérrez, y otro en una pared, aunque no se descarta que haya habido más tiros al aire.

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