Como pancho por su casa no gritó los goles del Pincha

Santiago Ascacíbar se sentó en el banco de suplentes de Boca y tomó mates con sus nuevos compañeros. Hinchas del Pincha llevaron imágenes de Judas con la cara del Rusito.

No fue una noche más en La Plata. Hasta el último viernes los hinchas del Pincha reconocían en Santiago Ascacíbar al capitán del equipo.

Lo que pasó durante todo el fin de semana dejó secuelas y abrió una herida que tardará años, si es que en algún momento llega a cicatrizar.

Ayer, cuando faltaban diez minutos para que los equipos salten a la cancha, los hinchas de Estudiantes empezaron a susurrar el cántico “el que no salta es un traidor” en clara alusión a la decisión del Ruso Ascacíbar de irse a Boca, como en su momento ocurrió con Marcos Rojo al mismo club o Enzo Pérez a River.

El repudio partió desde la platea de 115, un costado de la tribuna de 57 y la totalidad de la cabecera de 55.

Además, reconocidos hinchas que formaron parte de agrupaciones muy reconocidas del club mostraron la imagen de Judas, símbolo de la traición, con la cara de Santiago Ascacíbar.

A todo esto, la agrupación que se había formado en Villa Elvira con un grupo de vecinos de la familia Asacíbar decidió cambiar el hombre y pasó a llamarse Agrupación “Lealtad” pincharrata.

Desde ese sector también confirmaron que los familiares directos del Ruso habían prometido una colaboración con alimentos para un comedor que nunca hicieron efectiva en la zona de Villa Elvira y también de Los Hornos.

En declaraciones a Somos Deporte, el presidente de la mencionada agrupación confesó sentirse muy decepcionado y enojado por como se dieron los hechos.

“No va a poder ir más a la cancha”, dijo.

Pese a ello, el jugador se presentó en un auto particular y de civil y entró por el sector de 115. Saludó a los empleados del estadio y luego se quedó en el vestuario de los jugadores de Boca. Salió al campo de juego, tomó mate con miel y no gritó los goles de Núñez ni de González Pirez en el primer tiempo.

El Ruso Ascacíbar estuvo a pocos metros del presidente del Pincha Juan Sebastián Verón pero no se saludaron en un claro gesto de distanciamiento.

La salida del excapitán albirrojo en la previa al partido contra el Xeneize cayó con un baldazo de agua fría y un trago difícil de digerir para la mayoría de los hinchas de Estudiantes que se acercaron a ver el partido o lo siguieron desde otros lugares.

La ovación, en este caso, fue para Guido Carrillo, quien se calzó la cinta de capitán que dejó Ascacíbar y tuvo mucha participación en el partido.

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