semana clásica

Gabriel Pedrazzi: “Con Ponce salíamos juntos a bailar después de los partidos”

Gabriel Pedrazzi recordó cuando se peleó con Enzo Trossero en el clásico de 1987 en la cancha de Estudiantes, y admitió que tenía muy buena relación con algunos jugadores del Pincha. El derbi 172 ya se palpita en la ciudad

Gabriel Pedrazzi fue una pieza clave del Gimnasia de los 80. Jugó y participó marcando goles definitorios en el ascenso de finales de 1984, y resultó una pesadilla para Luis Alberto Islas, a quien le anotó un gol en el triunfo en la cancha de Gimnasia, pero con quien protagonizó interesantes duelos deportivos en la cancha de Estudiantes.

Platense de pura cepa, hoy vive en la zona del Parque Saavedra, un barrio bien identificado con la ciudad y con la pasión por el fútbol.

Ayer, luego de las declaraciones de Martín Gorostegui, el presidente de Estudiantes que admitió que el partido que más disfrutó ante el Lobo en la cancha de 1 y 57 fue el derbi de 1985 cuando José Daniel Ponce marcó un gol de tiro libre, el exdelantero del Lobo recogió el guante.

“Con Ponce íbamos a bailar los domingos a la noche después de los partidos. Salíamos juntos con él y otros muchachos de Estudiantes al boliche que estaba en 45 entre 9 y diagonal 74. Siempre tuve una gran ­relación con Julián Camino o con Claudio Gugnali, aunque con Islas mantuvimos muchas idas y vueltas”, comentó en contacto con este multimedio.

De los dos partidos que me tocó jugar para Gimnasia en la cancha de Estudiantes, recuerdo que nunca perdí. Empatamos cero a cero”, admitió Pedrazzi, quien estuvo en el clásico 100 que ganó Estudiantes pero no le tocó entrar.

“En el clásico de 1987 lo provoqué tanto a Enzo Trossero que me entró muy duro en una jugada. Ahí le dije que pegue más fuerte porque parecía que pegaba como una niña. Cuando terminó el partido me fue a buscar al vestuario pero no me encontró”, reveló el exdelantero de Gimnasia, quien confesó que por aquellos años, hace poco más de 30, los jugadores del Lobo se iban caminando o trotando al estadio del Bosque después de los partidos casi sin cambiarse.

“Recuerdo que Islas me tapó un mano a mano muy bueno. Cuando me sacó la jugada me dijo Hoy no, porque yo venía de hacerle un gol en el clásico anterior”, recordó en diálogo con este multimedio una de las personas que le dio vida a la historia de los enfrentamientos entre Pinchas y Triperos en la cancha de 1 y 57.

“Íbamos caminando por el lago del Bosque después de hacer el precalentamiento en la cancha de Gimnasia. Lo único que hacíamos en el vestuario de la cancha de Estudiantes era atarnos fuerte los botines. Cuando ­terminaba el partido atendíamos a la prensa y ­salíamos al trote hasta la cancha de Gimnasia. Hoy no se podría ni pensar en hacer eso”, detalló.

Gabriel Pedrazzi, además, revivió la anécdota con el excanchero de Estudiantes, Pedro el Ruso Ferrín: “El Ruso Ferrín tenía un taxi y paraba siempre en 41 y 22. Siempre paraba en esa esquina y a mí me tocaba pasar siempre por ese lugar cuando iba a mi casa. Nos cargábamos siempre que yo tenía que pasar por esa esquina porque era bravo el Ruso”, comentó.

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“Una vez me fui en cuero caminando por el Bosque. En un cero a cero en la cancha de Estudiantes terminé yendo caminando con el Pata Rodríguez sin la camiseta. Eran lindos momentos. Nunca le falté el respeto a los hinchas del otro club”, recordó.

Por último, con relación a cómo podría darse el partido del domingo, Pedrazzi, quien además es director técnico, consideró que “los clásicos se ganan. Después vemos o analizamos la forma. Pero hay que ganarlos. Están parejos los dos equipos. Pero si a Gimnasia no se le hubieran caído tantos jugadores en las últimas dos semanas, hubiera llegado mejor. Los clásicos se tienen que ganar”, completó Pierino.

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