La Aprevide salvó la organización
La Agencia de Prevención de la Violencia en el Deporte se encargó de coordinar y salvaguardar el operativo y la organización del partido del Lobo.
En el primer partido del año no pasó desapercibido un claro mensaje de la hinchada del Lobo que en el minuto 22 hizo detonar una enorme cantidad de bombas de estruendo afuera de la cancha en homenaje al sobrino del Loco Fierro, José Amuchástegui, quien falleció en el transcurso de la semana pasada.
Desde la Agencia de Prevención de la Violencia en el Deporte, además, se encargaron de coordinar y salvaguardar el operativo y la organización del partido, que en la previa tuvo algunas demoras en los ingresos.
El personal de la Policía de la provincia de Buenos Aires, a cargo de Guillermo Cimadevila, supervisó la entrada de los hinchas y organizó los cacheos y retenes que se formaron en 116 y 60.
También hubo una custodia especial de un grupo de infantería alrededor del portón de 118, por donde se vio al director deportivo Germán Brunatti reclamando el ingreso de familiares e intercambiando opiniones con algunos empleados del gremio Utedyc.
Durante el partido, cuando el Lobo estaba ganando 1 a 0, no pasaron desapercibidos los estruendos que se escucharon desde la zona del Bosque, que si bien tenían como finalidad recordar a Amuchástegui, también sirvió para marcar presencia y volver a establecer charlas con la dirigencia a los fines de eludir las restricciones en los accesos a la cancha como la aplicación de un código QR que funcionó correctamente en el sector de la platea techada y en la tribuna de 60 casi de manera exclusiva.
