ENTREVISTA
Manu Viale: “Es más difícil hacer reír”
La reconocida actriz es parte de la comedia independiente que llega este jueves a los cines de todo el país.
Volver a los 17, de Gonzalo Badilla, protagonizada por Sebastián Badilla, Caro Domenech y Manu Viale, es una comedia romántica donde un hombre tiene la posibilidad de viajar al pasado para conquistar a su amor de adolescente. Ese amor está interpretado por Viale, con quien hablamos en exclusiva.
—¿Cómo fue volver a los 17?
—Volver a los 17, loco. La verdad es como la época del colegio. Que no sé si estuvo tan bueno, porque volver al colegio no está bueno. Volver a los 17 de las no responsabilidades de ser adulto está copado. Eso sí. No tener que pagar las cuentas, el alquiler, de no ser adulto, de poder no hacer nada. Decir hoy no hago nada. Creo que el hijo poder decir ¿vuelvo a vivir con mis padres? Esa está buena. Esa sí, esa elección de volver a los 17 está buena.
—¿Ya en ese momento vos tenías pensado dedicarte a la actuación, a las redes, a conducir?
—No, yo me empecé a dedicar a la actuación después. Mirá, yo terminé el colegio a los 18 y trabajé de maestra jardinera dos años. En el jardín donde yo fui. O sea, el colegio donde yo fui. Me dediqué como ayudante de maestra jardinera dos años. Y después me salió un casting. Y ahí me dediqué.
—Ahí te anotaste en el casting.
—Me anoté, hice el peor casting de mi vida. El peor.
—¿Para qué era?
—Para Tierra Rebelde 2. Estaba Sabrina Garciarena, Rodrigo Guirao Díaz. Era de acá, pero era para Italia. Pero se grabó en Uruguay. Hice el casting y dije bueno, yo lo hago para vivir la experiencia de hacer un casting. Y me acuerdo que hice el casting y me fui a Nueva York de viaje con una amiga. Hice el peor casting de mi vida. Y quedé.
—Te fuiste de viaje también porque pensaste “no va a pasar nada”…
—Sí, me fui de vacaciones. Y quedé. Y se me dio vuelta la vida. Tuve que dejar el jardín. Y ahí mi vida dio un 360 y tuve que dejar todo.
—Ahí empezó y dijiste, nunca más vuelvo a otra cosa que no sea actuar...
—Y ahí empecé y tuve que dejar el jardín. Empecé a grabar Tierra Rebelde. Y a pesar que esto era un sube y baja, un laburo, pero frenaba, yo no podía volver al jardín. Estar un ratito con los nenes, no estaba claro, entonces tuve que dejar a los nenes, fue un duelo terrible. Y ahí empecé a hacer mi carrera. Empecé a estudiar teatro. A anotarme en cursos con profesores distintos. Empecé en Dulce Amor. Después de Dulce Amor, creo que fue que Aliados. Ahí la conocí a Carito. 14. Ni 17 como en la película, nada. Y yo tenía creo que 19. Y bueno, y ahí arranqué. Es por acá. Esto me gusta. Paciencia, resiliencia.
—¿Y cómo manejaste eso? De que es como un electrocardiograma la carrera de la actuación…
—En ese momento vivía con mi padre. Entonces como que me podía mantener, por así decirlo. Mientras tanto podía estudiar. Entonces era un poco más fácil sostener. Y bueno, y hoy estoy acá. .
—Protagonizando películas.
—Sí.
—¿Te gusta la comedia?
—Me gusta la comedia. La verdad que es difícil. Creo que es más difícil hacer reír. Es la segunda peli que estamos juntos con Seba. La verdad que es muy fácil actuar con él. Porque nos entendemos solo mirándonos. Nos divertimos mucho. Dirige Gonzalo, que es su hermano. Creo que es muy fácil trabajar con Gonzalo también. Son muy ordenados, muy excelentes. Algo que yo nunca vi en mi vida. Si son quince días, son quince días. Si son ocho horas de rodaje, son ocho horas de rodaje. Y te digo más. Si no se termina antes, pegamos en el palo. En dos películas que grabamos juntos, nunca se pasaron. Siempre terminamos antes. O sea, son muy prolijos. Es espectacular.
