Polémica, debate y tradiciones que se van extinguiendo por los precios en las playas
La docena de churros se vende a 14 mil pesos, una pizza de muzzarella no baja de los 15 mil en los centros turísticos de la costa bonaerense. Ofrecen docena de alfajores a 36 mil pesos y pusieron la cena de Fin de Año en restaurantes a 90 mil pesos por persona.
En el medio de la histórica y trillada pelea de la oferta y la demanda, miles de turistas que se acercaron a pasar fin de año y decidieron arrancar el 2026 en la costa argentina experimentaron acaloradas discusiones con comerciantes lugareños que, como suele ocurrir, buscan recuperar todo lo que se no se pudo vender y recaudar durante todo el año entre los meses de enero y febrero.
En otro trabajo, un equipo periodístico del diario Hoy se puso las ojotas y sacó la sombrilla para recorrer y comparar precios por las principales playas de la costa argentina en los primeros días del 2026.
Así se llegó a conclusión de que, entre el mar y la arena, algunos comerciantes buscan remarcar hasta en un 90 por ciento los valores de costo de producción de los tradicionales churros que acompañan las tardes o las mañanas en la playa.
El año pasado se podía conseguir la docena a 8.500 pesos y este año no bajan de 14 mil. Es decir que hubo un incremento de más del 85 por ciento, cuando la inflación anual oficial indicó un 30 por ciento desde el verano pasado al actual.
Muchas personas, en efecto, ya empezaron a dejar de comer churros y la tradición playera ya no sea tan popular y corra el riesgo de extinguirse.
Las rosquitas de chipa, que han puesto de moda porque al elaborarse con harina de mandioca permiten que un amplio margen de público pueda consumirlas, pasaron a costar cuatro mil pesos la unidad, cuando se sabe que con apenas 800 pesos alcanza para elaborar este producto con precio de costo.
También en la playa se ofrecen sombrillas para cubrirse del sol a 80 mil pesos, pero regateando el precio las “pueden largar” a 55 mil, lo cual sigue siendo un precio muy alto, ya que en un local de venta de artículos de playa se ofrece a 42 mil pesos el mismo producto.
En los primeros días de enero, algunos comerciantes de Villa Gesell, como así también los del partido de La Costa, empezaron a resignar a la fuerza la voracidad de sacar provecho de los turistas, ya que en los últimos días de diciembre el consumo fue muy escaso y los salones de los restaurantes se mostraban prácticamente vacíos.
Una pizza de muzzarella ofrecida como “promoción” a 20 mil pesos resultaba el fiel reflejo del desfasaje de precios y valores que maneja el sector gastronómico en las playas argentinas en comparación al poder adquisitivo de los visitantes.
Se puede comprar una hamburguesa completa por 12 mil pesos, pero generalmente las intentan vender desde 15 mil pesos para arriba y encima te quieren meter a toda la costa la guarnición de papas fritas para terminar haciendo un combo de casi 25 mil pesos incluyendo también una gaseosa.
Sentarse a comer en el restaurante más barato de Gesell, que es un Club reconocido en la ciudad sobre la Avenida Buenos Aires a metros del inicio de la Avenida 3, constituye una inversión no menor a los 50 mil pesos para tres personas, o 70 si son cuatro.
La cuenta no falla: para ir a vacacionar a la costa la clave de este verano está en establecer gastos fijos por día que pueden oscilar entre los 50 y los 80 mil pesos sin contar la estadía y contemplando solamente la cena o el almuerzo en un comercio gastronómico. Los costos bajan cuando se utiliza la política más austera y se compra fiambre o empanadas sueltas para comer en la playa o en la sala del hotel.
En cuanto al hospedaje, tanto en el partido de La Costa como en Mar del Plata y en Villa Gesell, las ofertas son muy variadas y alcanza con recorrer un poco para poder encontrar habitaciones dobles de hasta 40 mil pesos por noche en diciembre o 50 mil en enero.
Siempre aparecen algunas excepciones más populares y económicas como las que ofrecen en cerca de la peatonal y de la playa de Villa Gesell, que decidieron poner un precio fijo por día por persona a 20 mil pesos en diciembre el primero y 27 mil el segundo y llenaron los lugares rápidamente en menos de una semana. Y otros que piden 1,700.000 pesos para tres personas por una semana y están literalmente vacíos.
El que busca encuentra y el que se las ingenia con voluntad puede pasar una semanita de sol, arena y mar sin endeudarse ni terminar sufriendo. Eso sí, hay que caminar y pelear los precios porque de lo contrario te pueden terminar estafando.
