Caputo expuso las fisuras del plan económico libertario
El ministro reconoció que la inflación no bajará como prometió Milei, y que la reforma laboral se encuentra “trabada” por disputas políticas.
El ministro de Economía, Luis Caputo, volvió a ponerle palabras a las fisuras del programa económico del Gobierno. En una entrevista radial, reconoció que la inflación de enero no mostrará una baja significativa y admitió que la reforma laboral, uno de los ejes centrales del plan de Javier Milei, continúa bloqueada por falta de acuerdos políticos.
Caputo aseguró que el Gobierno no saldrá a tomar deuda en dólares en los mercados internacionales, pese a la baja del riesgo país. Según explicó, la decisión apunta a evitar que el Estado absorba el crédito disponible y desplace al sector privado. Sin embargo, el propio ministro reconoció que esa estrategia obliga a buscar “formas alternativas” para afrontar los vencimientos, una confesión que vuelve a sembrar dudas sobre la sustentabilidad financiera del esquema oficial.
El funcionario destacó que, tras el pago de 4.200 millones de dólares en enero, se registró una fuerte emisión de deuda privada y provincial. Aun así, evitó precisar si ese movimiento alcanza para compensar la ausencia del Estado en los mercados internacionales. La falta de definiciones concretas refuerza la sensación de un programa económico sostenido más en expectativas que en resultados estructurales.
Inflación sin alivio
Por otra parte, Caputo afirmó que la inflación de enero “no será mucho más baja que la de diciembre” y podría ubicarse en torno al 2,5%. De ese modo, relativizó las proyecciones presidenciales que anticipan índices con un cero adelante en el corto plazo. Incluso admitió que desde mediados del año pasado se produjo un nuevo escalón inflacionario producto de la caída en la demanda de dinero.
El dato oficial del Indec, que se conocerá el 11 de febrero, volverá a poner a prueba el optimismo del discurso libertario frente a una realidad que sigue mostrando resistencias.
Reforma laboral empantanada
Caputo también reconoció que la reforma laboral permanece “trabada”, especialmente en su capítulo impositivo. Según explicó, los gobernadores se resisten a resignar recursos vinculados al impuesto a las Ganancias, lo que expone la debilidad política del oficialismo en el Congreso. Aunque el ministro se mostró confiado, el bloqueo actual refleja la distancia entre el programa ideológico del Gobierno y su capacidad real de implementación.
