Milei declaró la emergencia ígnea tras semanas de incendios
Presionado por la oposición, los gobernadores, organizaciones ambientales y la opinión pública, el Gobierno decretó la emergencia.
Luego de más de un mes de incendios forestales en la Patagonia y con más de 45 mil hectáreas arrasadas por el fuego, el gobierno de Javier Milei cedió ante el reclamo y decretó la emergencia ígnea. La medida regirá por un año y abarca a las provincias de Chubut, Río Negro, Neuquén y La Pampa.
La medida se dispuso mediante el Decreto de Necesidad y Urgencia 73/2026, publicado en el Boletín Oficial y firmado en acuerdo general de ministros. El decreto abarca tanto la presupresión y combate del fuego como la restauración de las zonas afectadas y la prevención de nuevos focos.
Con la decisión de decretar la emergencia, la administración libertaria amplía su margen de acción para desplegar recursos humanos, técnicos y logísticos, reasignar partidas existentes y dictar normas complementarias que faciliten la asistencia a los damnificados y el apoyo a las economías locales afectadas.
Según indicó el Gobierno, el DNU tiene como objetivo facilitar la adopción de medidas que resulten “necesarias para propiciar y atender con carácter inminente” la planificación, organización y preparación de recursos para “el combate de incendios, la restauración de las zonas afectadas y prevención de nuevos focos”.
A esto se suma además la declaración de los territorios como “zona de desastre”, lo que le permite al Ejecutivo a intervenir de manera inmediata y coordinada frente a los incendios. En este sentido, la norma facultó a la Agencia Federal de Emergencias (AFE) a “coordinar el apoyo y el despliegue de los recursos disponibles para el desarrollo de tareas, actividades y acciones de respuesta inmediata en las zonas afectadas", en el marco del Sistema Nacional para la Gestión Integral del Riesgo. La medida no establece automáticamente un régimen excepcional de gasto o contratación, pero sí otorga cobertura jurídica para el despliegue de recursos nacionales y la adopción de acciones urgentes destinadas a mitigar los daños y prevenir nuevos focos.
Asimismo, el DNU fundamentó que la sequía, los vientos intensos y la magnitud de los incendios en el Parque Nacional Los Alerces y áreas cercanas superaron la capacidad de respuesta local y ponen en riesgo bienes, el ambiente y la vida de las personas.
