El año en que Rodrigo Riep tomará el mando de muchas decisiones en Estudiantes

Se trata del socio del hijo de Carlos Bianchi y representante personal de Eduardo Domínguez, quien maneja la carrera de Sebastián Villa y Juan Fernando Quintero. Fue clave para que el entrenador firme un contrato por dos años con la institución. ¿Se vienen los dos colombianos al Pincha?

Durante el primer fin de semana del año, con la tranquilidad que suelen tener los sobremesas de cualquier domingo 4 de enero, el rumor de que el empresario Rodrigo Riep pueda acercar a Sebastián Villa a Estudiantes fue el comentario de algunos allegados y amigos de los dirigentes de Estudiantes más cercanos a la toma de decisiones en el club.

Riep, además, maneja la carrera de Juan Fernando Quintero, es socio del hijo de Carlos Bianchi y es quien representa los intereses y defendió las pretensiones del contrato de Eduardo Domínguez para lograr la continuidad del entrenador en el club.

La injerencia de Riep en los mercados de pases ya venía generando comentarios y levantando polvareda entre los principales directivos de Estudiantes, entre ellos Sebastián Verón, quien dispuso del desembarco de Agustín Alayes a mitad de año para “monitorear” y controlar los movimientos y decisiones que se venían tomando entre el empresario futbolístico socio del hijo de Bianchi, Marcos Angeleri, el propio Eduardo Domínguez y la solapada mirada de Martín Gorostegui, quien hace tres años fue el principal impulsor de la llegada del Barba Domínguez cuando el ciclo de Abel Balbo apenas había iniciado de la mano de Verón y nunca terminó de consolidarse y entrar en el gusto de los hinchas.

Según se supo, la gota que rebalsó el vaso a mitad del año pasado fue la negociación por la llegada de Fernando Muslera, quien fue acercado inicialmente por un grupo inversor que tenía entre sus filas al Chino Leandro Benítez oficiando como intermediario y acercando a las partes. Sin embargo, el representante de Muslera recibió la advertencia de que si el arquero pretendía jugar en el Pincha tenía que poner la negociación en manos de Rodrigo Riep, quien junto a Angeleri terminaron desplazando al Chino Benítez.

Esa situación también provocó un distanciamiento y una enemistad entre dos excampeones del año 2006 con el Pincha, ya que tanto Mambrú como el Chino Benítez eran titulares en el equipo del Cholo Simeone que ganó el Torneo Apertura.

Durante los meses subsiguientes hubo un intento de acercar posiciones y explicar este tipo de situaciones que se conocen puertas hacia adentro en el Country de Estudiantes y que la propia dirigencia, alejada de los medios y adoptando un particular perfil bajo se encarga de que no salgan a la luz.

Lo cierto es que cuando se generó toda aquella tensión, fue el propio Eduardo Domínguez quien deslizó públicamente en una conferencia de prensa que lo “quisieron echar”. Sin embargo, la llegada de los dos títulos y la eliminación a Gimnasia en las semifinales del Clausura en el estadio del Bosque resucitaron al empresario Rodrigo Riep, ya que Domínguez se vio fortalecido y en condiciones de exigir la forma en la que podía seguir vinculado a Estudiantes a partir de este mes de enero.

Con todo esto, se cae de maduro que la injerencia de Agustín Alayes en los próximos meses estará limitada y sujeta a las preferencias del representante del entrenador para elegir los refuerzos para reemplazar a Medina y Ascacíbar y pelear por una mejora en el contrato de José Sosa, quien para la mayoría de los dirigentes ya cumplió un ciclo, exitoso, pero terminado en el club.

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