El corazón primero: Estudiantes se impuso ante Boca en una noche caliente

El Pincha superó 2-1 al Xeneize en UNO, jugó con carácter en una semana cargada de tensión por la salida de su capitán y dejó una señal fuerte en el arranque del torneo.

Estudiantes de La Plata dio una muestra de personalidad en una semana atravesada por el ruido externo y respondió donde más duele: dentro de la cancha. En un Estadio UNO encendido, el equipo de Eduardo Domínguez venció 2-1 a Boca y sumó un triunfo que va más allá de los tres puntos. Fue una noche de catarsis colectiva, marcada por la reciente salida de Santiago Ascacíbar al Xeneize y por la necesidad de demostrar que el grupo sigue en pie.

El Pincha no brilló, pero fue sólido, intenso y efectivo. Entendió rápido el clima del partido y lo jugó con la seriedad que requería el contexto. Desde el arranque se mostró firme en los duelos, ordenado en el mediocampo y con una postura clara: presionar alto, no dejar pensar a Boca y aprovechar cada pelota parada. Esa fórmula terminó siendo clave.

Tras un inicio parejo, la primera llegada clara del León terminó en gol. Un remate desde afuera derivó en córner y, desde una jugada preparada, Estudiantes golpeó primero. La pelota cayó en el área tras un envío preciso y Santiago Núñez, anticipándose a su marca, empujó la pelota para abrir el marcador. El gol desató el festejo y también liberó tensiones.

Lejos de replegarse, el equipo de Domínguez mantuvo la intensidad y volvió a lastimar por la misma vía. Otra pelota parada, esta vez con González Pírez ganando de arriba, estiró la ventaja y dejó al rival sin respuestas. Estudiantes fue práctico, inteligente y contundente en los momentos justos.

En el complemento, Boca intentó reaccionar empujado por la obligación, pero el Pincha supo defenderse con orden. Marchesín evitó una diferencia mayor y el descuento visitante llegó recién sobre el final, cuando el desgaste ya se hacía sentir. Aun así, el triunfo nunca pareció peligrar seriamente.

El dato que terminó de cargar de simbolismo la noche fue la presencia de Ascacíbar en la platea, observando el partido tras su reciente pase a Boca. El estadio lo sintió, el equipo también, y Estudiantes respondió con fútbol y carácter.

Fue una victoria necesaria, en un contexto adverso, que reafirma el mensaje de Domínguez y fortalece al grupo. El Pincha arrancó el torneo mostrando que, pese a las salidas y los golpes, sigue siendo competitivo y difícil de doblegar en su casa. Una noche para creer y mirar hacia adelante.

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